al final, uno sólo busca alguien a quien contarle las bobadas que pasaron en el día y que genuinamente se interese por eso, que escuche, que pregunte, que se ría
romanticen la vida, tomense fotos bonitas, siéntanse como el personaje principal, hagan lo que más aman, salgan a caminar cierren los ojos, respiren profundo y agradezcan, coman rico, bailen con su música favorita, comprense regalos, reinvéntense, amen sin miedos
Ocurre un fenómeno curioso tras haber pasado malas experiencias y haber sufrido mucho anteriormente. Y es que, cuando de repente se empieza a estar “mejor” surge una sensación que te invita a estar mal de nuevo.
Me encantan las personas que saben comunicarse, disculparse y cambiar realmente su comportamiento. Esa conciencia, responsabilidad e inteligencia emocional es muy atractiva.