Qué gran paso haber tenido el valor de decirlo. Y qué tranquilidad que del otro lado haya habido buena madurez.
Solamente hay que tener cuidado con algo, no usar esa amistad como un refugio a la espera de un “tal vez más adelante”. Aceptar la respuesta es lo que permite cerrar la página de verdad.
Que la situación no haya tirado abajo esa amistad es una gran señal. Toca seguir enfocado en lo propio y no quedarse esperando la aprobación de nadie.
Si la compañía hace bien, genial. Si genera falsas expectativas, lo mejor es poner un freno y tomar distancia por un tiempo.
Mucho ánimo, hermano.
De verdad, ya va a llegar la persona indicada.