Tal indeseado sonido eclipsó cualquier otro, haciendo que los ojos pardos de la joven se abrieran más de lo normal, mueca que acabó convertida en una de vergüenza.
“Siete Infiernos, no tendria que haber hecho eso... No es vuestra culpa.”
Se apartó sin atreverse aún a bajar la +
⠀
¡Esperad!
————Y por supuesto, el último tirón ajeno logró que el vestido se rompiera. Daeron, aún así, intentó desenredar los hilos del alambre hasta que por fin pudo desengancharlo.————
Lo lamento. . . No me dio tiempo a remover el alambre antes de vuestro movimiento.
⠀
Por más que lo hubiera visto venir no pudo evitar dejar escapar un suspiro.
“El maestre, mi señor. Os he informado de que pasaría a veros en la noche por orden de vuestra madre. No tenéis muy buen aspecto.”
Se sentó frente a él, ofreciendo sin palabras sus oídos.
⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀‟⠀ we’re all 𝒌𝒊𝒍𝒍𝒆𝒓𝒔 . we’ve all killed parts of 𝒐𝒖𝒓𝒔𝒆𝒍𝒗𝒆𝒔 to survive . we’ve all got 𝒃𝒍𝒐𝒐𝒅 on our hands . something somewhere had to die so we could stay alive .″
“Mi señora, @KASTADARIA.”
Dalla la llamó en un tono igual de afable que firme. Deslizó sus dedos por el vestido azul que había escogido para ella y que reposaba en un sillón cerca de la ventana.
“Levantaos. El Sol asoma al fin.”