Nunca se ha considerado digno de ser quien vivió todo este tiempo, menos de ser un Hashira.
Al sentir sus labios en la mano, parpadeó repentinamente.
"De acuerdo, Kocho. Trataré"
"¿Acaso las fuiste a comprar cuando estaba dormida? No lo recuerdo".
Pero se puso manos a la obra. Ella comería las chuletas de cerdo y le haría a su esposo su platillo favorito.
No pasó mucho tiempo para que empezará a oler a comida, y agradecía no tener náuseas está vez.
+
"Si lo hay. Las compras han sido recientes, Kocho." Diría mientras tomaba el arroz nuevamente para dejarlo un poco listo antes de ir por el otro ingrediente.
conmigo, lo hagas, que no te detengan tus pensamientos intrusivos de que no lo mereces"
Tomó su mano y la acercó a sus labios para besarla, con anhelo y alabanza.
"Me intriga de una forma triste saber que de no haberte insistido, no llegaríamos a ser pareja. No es reclamo, sino el hecho de que hice todo bien y no me arrepiento de nada".
Se encogió de hombros.
"Y que sepas que los besos sorpresa o cualquier cosa que te nazca hacer +
Al final sonrió. Si, era lo que ella imaginaba.
"Solo quería estar segura que fue el hecho de que yo te seduje primero".
Lo considera una victoria, la verdad.
Al fin lo ha hecho hablar. Tiene que enseñarle a entender cuando ella solo quiere complacerlo.
O ser ella más paciente con él.
"¿Tenemos salmon?" Preguntó claramente más aliviada y feliz.
Parpadeó varias veces ante la respuesta. Siente que, esta a un paso de hacerla enojar.
"Mi platillo favorito es salmón guisado con daikon y arroz..." No quiere que ella explote, mejor le dice su favorito.
"¿Que te llevó entonces a cortejarme para que fuera tu pareja?"
Shinobu estaba haciendo muchas preguntas y todo derivado de un simple beso en la mejilla.
Pobre Hashira del Agua.
Apretó una sonrisa.
"Entonces, déjame ser una buena esposa y cocinar algo que te apetezca. No me digas que todo te gusta, aunque se que es verdad. Algo que se te antoje al menos hoy".
Todo ese debate por qué solo quiere mimarlo.
"Si me lo pides directamente, no tengo problema en llevarte los dulces o cualquier comida, Kocho."
Enfasis en pedirlo directamente, porque no lee mentes.
Se detuvo de cocinar y se giró para verlo.
"Si te pido dulces, me los traes. Cualquier antojo que yo quiera, me lo das. ¿Lo harías igual aunque no estuviera embarazada?".
"Mayormente porque me invitabas. Era muy informal llegar sin invitación, sin haber ido de misión o sin algún motivo aparente, Kocho."
Hombre simple, con depresión, problemas personales de auto confianza.
"¿Y por eso empezaste a visitarme más seguido? ¿O solo hasta que yo te invite?"
Ella ya estaba empezando a sacar conclusiones, que no le gustaban del todo. Porque sabía bien lo que para entonces el sentía sobre si mismo.
Esperable. Aunque a decir verdad, ella suele mucho hacer esos comentarios. Mayormente enojada.
"Pues esperar, porque no sabía como te sentías y a veces solía creer que me odiabas." Tampoco se sentía digno.
"De todas maneras me hubiera gustado ver cómo te hizo sudar"
Rió bajito.
"Ya, pero quiero prepararte algo que tú quieras, no lo que yo pueda preparar".
"De acuerdo, acepto esa respuesta. Solo quiero saber que decidiste hacer cuando te diste cuenta de tus sentimientos".
Ahora se siente culpable por aquella vez que pelearon frente a Tanjiro y ella le dijo que la gente no lo quería.
"Honestamente no se como responderte. Simplemente sucedió. Hemos trabajado juntos por años, no se si desde mucho antes o después terminé enamorado de ti.
No se si decirte a primera vista o mucho después."