🇺🇸 | En Skokie, Illinois, un caso de presunto uso excesivo de fuerza dentro de una celda de detención terminó en una fuerte controversia nacional tras la difusión de un video de vigilancia.
Cassandra Feuerstein, de 47 años, había sido arrestada en 2013 por conducir bajo sospecha de estar bajo los efectos del alcohol, luego de ser encontrada dormida en su vehículo. Durante el proceso de fichaje en la estación de policía, el oficial Michael Hart, con 19 años de servicio, la tomó y la empujó con fuerza contra el interior de la celda, provocando que su rostro impactara contra un banco de concreto sin protección.
Las consecuencias médicas fueron graves: fracturas faciales múltiples, pérdida de piezas dentales y daño permanente en la visión de un ojo, lo que obligó a una cirugía reconstructiva con implante de titanio. El hecho fue captado por cámaras de seguridad y posteriormente difundido, generando indignación pública.
El oficial fue acusado y posteriormente dejó el cargo, mientras el caso derivó en una demanda civil contra las autoridades locales que terminó con un acuerdo económico de 875 mil dólares. El episodio sigue siendo citado en Estados Unidos dentro del debate sobre el uso de la fuerza policial y la supervisión mediante videovigilancia en estaciones de detención.