El propietario de una vivienda tiene todo el derecho legal y moral del mundo a alquilarla por el precio que le salga de los mismísimos cojones. Y si la tiene vacía, como si la quiere demoler. Sacad las manos de la propiedad privada, hijos de la gran puta.
"Nada corrompe más que la ausencia de freno, pues quien no encuentra obstáculo a su voluntad se persuade de que todo le es lícito. Y en tal caso, cuando el poder se ejerce sin límites, el gobernante deja de ser magistrado y se convierte en amo".
(Cicerón. De república)
Gracias, policías. Gracias por haberos tirado sin piedad al cuello del Juez Peinado. Gracias por haber inundado Twitter con vuestra hemorragia de dignidad mal entendida. Siempre del lado de los malos. Siempre lamiendo las botas de vuestro amo. “Caballero, la mascarilla”.
@gabrielrufian Lo de tener un tamaño de sesera para dejarse influenciar por las opiniones geopolíticas de un chaval cuyo mayor mérito es saber regatear a un defensa, también tiene un nombre.
"Que el hombre que en 2020 pronosticó que no habría más que un puñado de contagios siga al frente del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias tras la muerte de cien mil personas dice mucho de cómo entendemos la rendición de cuentas en España"
Buenísimo, @davidmejia_.
https://t.co/v8IG8mR2HJ
1 de Mayo. Se afilió a la UGT en el 76. Desde entonces no la ha vuelto a doblar. Cincuenta años tocándose la polla a dos manos y hartándose de gambas. El Paquirrin del sindicalismo español se echará hoy a la calle con una una pancarta gorda para representar a los trabajadores.
Las imágenes de Vito Quiles tratándose de zafar del placaje de dos aguerridas militantes socialistas mientras Begoña Gómez, la mujer del presidente huye, móvil en mano, por un descampado, es uno de los grandes hitos de una legislatura convertida en vodevil. Ni aquella trouppe compuesta por Tamara (aka Ámbar/Yurena), Paco Porras, Leonardo Dantés, Loli Álvarez y Toni Genil, le puede hacer sombra al plantel con que el socialismo nos ha venido gobernando en los últimos años: un presidente del gobierno amamantado y crecido gracias a las comisiones cobradas a los chaperos del prostíbulo de su suegro, un ministro haciendo llegar un camión de prostitutas a un parador nacional, un portero de puticlub ascendido a correividule entre ministerios, un secretario de organización compartiendo putas con el ministro del camión mientras su esposa (la Paqui) se atrinchera poderosa en El Corte Inglés... Grandes episodios, ciertamente, de una gran epopeya nacional que ayer, durante varias horas, quedó retratada en su vertiente más burocrática por el personaje más listo de todos, ese Aldama que, según cuenta Ketty Garat en su reciente libro, tanto se extrañó porque aquel portero de puticlub llamara "Pedro" a Pedro Sánchez.
En esta España emburdelada, lo insólito ha pasado a formar parte del paisaje cotidiano, en permanente confusión de lo institucional con lo esperpéntico. Más allá de los nombres propios y de los episodios concretos, lo más llamativo de todo es observar cómo la política ha ido mutando en espectáculo frenético, en orgía de variedades, en puro entretenimiento de sobremesa con tramas que parecen escritas por un guionista atiborrado de éxtasis. El público, al menos el que no es socialista y no cobra por la entrada, ya no sabe muy bien si reír, indignarse o simplemente cambiar de canal, mientras los protagonistas siguen actuando como si nada grave estuviera ocurriendo, convencidos de que, en este gran teatro, todo vale y nada tiene consecuencias, que cuando abran la puerta del fondo de la sala volverán a un lugar en que los trenes circulan, los médicos atienden y la gente se levanta cada mañana para ganarse la vida y no para pagársela a quienes prefieren delinquir a trabajar.
“Prioridad nacional” explicada por Mario Conde, Abogado del Estado, con la Ley en la mano.
No hay ninguna ilegalidad ni discriminación.
No le quito ni una coma.