¿Tú crees que eso entra en la lista de cosas que nos darán aquí si las pedimos?
———ladeó la cabeza con genuina curiosidad. No estaba seguro hasta qué punto quién quiera que fuese el que les daba los suministros podría considerar aquello esencial———.
—Negó con suavidad y apoyó ambas manos en los hombros de la fémina, dejó ahí un sutil apretón.—
No, Sofi. No voy a meterte en esto. Ya estás aquí encerrada, no vamos a ampliarlo y a ponerte en el punto de mira de lo que quiera que sea esto.
—Suspiró y sonrió.—
Voy a contar +
Y la cama no se calienta sola…
—Negó con suavidad, sabía que era difícil entender a lo que se refería el rubio sin una mejor explicación.—
A veces sueño con que alguien se mete y al despertar, el colchón sigue caliente en su lado.