—No sé si esto sea suficiente para una reina, pero me trae recuerdos.
Recuerdos de cuando eran más jóvenes y se amaban impetuosamente, quiso decir, aunque su amor por ella no había menguado ni un poco con el tiempo.
El pecado, en espera de su amada, se encontraba sentado, arrebullado en su abrigo de piel, mientras observaba las estrellas. Atrás habían quedado aquellas épocas en las que exponía su torso desnudo, independientemente de su atractivo, pues era difícil conseguir ropa>
Si bien su reencuentro no había sido del todo ‘deseable’, Jericho jamás fue capaz de abandonar su amor por él. Verlo nuevamente se lo había confirmado a pesar de hallarse felizmente casada. O al menos, haber aprendido a amar a su esposo. +
>Hacia ella, una amplia sonrisa colmilluda en los labios, que si bien, dejaban ver su alegría, no del todo la profunda emoción que sentía al verla. Simplemente se sentó de piernas cruzadas en aquella manta, de lado hacia ella, dejándole espacio para que tomara su lugar.
[@xIceFang]
—Aquel día, que de coincidencia resultaba ser tanto su cumpleaños como San Valentín, había citado a su mujer a verse. Ban no era demasiado fan de las celebraciones románticas, menos que menos era un romántico empedernido, pero era una fecha especial para los humanos
>Y la pequeña caja en su bolsillo de verdad pesaba, aunque fuera más pequeña que la palma de su mano. Esperó simplemente a que ella llegara, sentado a la vera del río, en donde le esperaba una manta extendida sobre el césped y varias de sus preparaciones, entre ellas, >
Espero que te gusten, cuando eras joven solías usar este tipo de cosas.
—Claramente, hizo énfasis en la palabra "joven" con intención de molestarla un poco. Aunque Jericho ya pisaba los treinta, seguía siendo una mujer hermosa y con un cuerpo increíble—.
—Al escuchar que Jericho se refería a ellos como sus hijos, no pudo evitar que una sonrisa se le marcase en los labios. Aún se estaba familiarizando con la idea de que aquellas roa criaturas eran sus hijos, de que era padre. Así, buscó aún más profundo en el saco, >
La alegre sonrisa permanecía en su rostro mientras observaba esa maltrecha envoltura de regalos aunque poseía su encanto. Estaba casi segura que Ban batalló un buen rato con el papel de regalo, pensando que pelear era mucho más fácil que envolver. +
Sé que soy inolvidable, Merlín, pero puedes superarme.
—Una ceja ha alzado, cruzando los brazos sobre su musculoso pecho. La sonrisa socarrona tiró de sus labios al escuchar sus provocaciones—.
¿Qué quieres tomar, eh?
ㅤ ✧; “ Relájate. Si me tocas jamás sabrás dónde está tu mocoso... Aunque tú querida amiga Jericho está muy bien acogida conmigo. ”
Tenía poca información acerca del primogénito de Ban pero tiene a Jericho en las filas de Camelot.
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