Para comprender el sufrimiento de los ceutíes basta con entender que esto es como si en Madrid hubieran entrado 2.500.000 personas ilegalmente y quedaran 500.000 deambulando por calles y parques generando problemas de seguridad, convivencia y de salubridad mientras los señores del Gobierno siguen de vacaciones dándonos lecciones y tomándonos por idiotas.
Empezando por la médico y acabando por Sánchez.
Ceuta es España: imagina este drama en tu pueblo o ciudad.
Si se viraliza este tipo de estereotipo con las educadoras sociales nos ponéis en riesgo.
Imaginad la cantidad de chavales menores no acompañados que pueden ver esta clase de post en las redes y pensar que las educadoras somos un objeto sexual al que cosificar.
Esto impide hacer con normalidad nuestro trabajo, uno de los más importantes y difíciles. Promovéis agresiones con esta clase de prejuicios y luego nos culpareis de ello.