Intente que el día fuera con normalidad, tratando de entender que ya no estas para recibirme cada mañana, pero aun a estas horas, extraño tus caricias y la forma en la que dormías a mi lado.
Nadie ve las lágrimas a derramar, solo apuntan cuando decidis explotar. Porque es más fácil apuntar al otro por su reacción que mirar la giladas que haces que llevan a la persona a estallar.
‘Usar IA es no usar el cerebro’, dicen los mismos que hacen carrera universitaria a punta de copiarse en cada examen. Si lo dice quien busca desesperado quien le pase un papelito para copiar y aprobar, no cuenta.
Solamente quiero llorar, extraño tanto cuando estabas para calmar mis ataques o cuando me acompañabas en mis noches de mucho de trabajo, tus ronroneos cuando dormías sobre mi o tus besitos para alentarme. Mi lindo max, nadie podría reemplazarte.