La Casa Blanca ha publicado 500 páginas de un estudio que dice que lo más probable es que el COVID-19 fuera creado en un laboratorio en China.
La distancia social no estaba basada en nada.
No había evidencia de que las mascarillas funcionaran.
Y lo más duro, el confinamiento destrozó no sólo la economía, sino también la salud física y mental de millones de personas, sobre todo jóvenes, que eran los que menos riesgo tenían de sufrir las consecuencias de la enfermedad.
El confinamiento del COVID pasará a la historia como uno de los atentados más grandes contra la libertad individual, nos trataron como basura, obligándonos a elegir entre una vacuna que no sabían si era segura o el ostracismo, encerrándote en tu casa, no permitiéndonos entrar en establecimientos, viajar o incluso trabajar en pro de un 'bien común' basado en unos datos que aún no existían.
🇬🇧 “If I criticize a Jew, I'm antisemitic.
If I criticize a Muslim, I'm Islamophobic.
And what are you, if you criticize me?
What are you if you try to replace me?”
He has a point
Un descenso dura, como poco, un año. Semana tras semana te das cuenta de que estás jugando en la B. Cada vez que miras el calendario te ves en la B. Y el mes o los dos meses previos al descenso son horribles porque pierdes una y otra vez, lo ves venir y no te puedes quitar ese miedo de la cabeza. Perder una final es mucho menos doloroso. En primer lugar, el camino hacia esa final está lleno de alegrías porque vas superando rondas. No hay miedo, sino ilusión. En segundo lugar, la revancha llega rápido y más pronto que tarde volverás a enfrentarte a ese equipo y a ganarle. En tercer lugar, no es lo mismo pelear por ser el mejor, sabiendo que en el peor de los casos vas a ser el segundo mejor de todos, que pelear por no ser el último. Un descenso es una mancha imborrable para un club grande. Perder una final, contra quien sea, no es ninguna mancha. Es un sobresaliente al que le ha faltado solo un par de detalles para ser matrícula de honor.
“Si necesitas resolver un problema invertilo. Pensa qué tiene que pasar para fracasar. Evita cada una de esas cosas y vas a estar más cerca del éxito”. Suena simple, pero difícil de ejecutar.
Si un nene de 4 años dice que se siente nena, la justicia lo apoya porque es su "derecho".
Pero si dice que no quiere ir con su progenitora, la justicia no lo apoya porque es "chico".
Pasó con Lucio y ahora con Ángel. La justicia es cómplice.
Todos los brasileros que vengan a estudiar a la Universidad Pública Argentina deberían pagarla CARÍSIMA, más que la privada más cara que exista y también deberían pagar cualquier consulta medica en cualquier hospital público que se hagan. Lo que le hicieron a Agostina no tiene perdón ni vuelta atrás.
La de pagarle a un brazuca un tour por las favelas de Río para que después te filmen con un drone es lejos una de las fantasmeadas más grandes que vi en mi vida.
Ir a hacer un tour entre paredes sin revocar y grafitis no te convierte en Toretto, boludo.