Miraría a la chica con algo de preocupación, ¿cómo es que era capaz de mostrar tanta confianza y al mismo tiempo, no importarle aquella clase de detalles?
Una mano llevó a la frente, frotando cerca del ceño y mirando luego al felino animal del que estaban hablando.
Tan --
así era la situación, que no tardaría en añadir.
— Sé que soy el nuevo acá y probablemente eso me hace tener menos poder que el resto... Pero hay que poner un poco de orden, incluso para mí, esto es demasiado caótico. Y no digo que no me guste, pero... Algo hay que hacer --
ofreciéndole su mano con la palma hacia arriba a la mascota, precisamente.
— Pspsps...
Aunque, a causa de esa pequeña 'distracción' no captó muy bien aquello de lo que estaba hablando la mujer.
— ¿Compartir habitación? ¿Con Príncipe?
Su faz fue un cuadro cuando escuchó aquella 'condición' concreta con respecto a su futura posición. Si bien viajar y ser autosuficiente era parte de sus dotes, nunca se había tenido que preocupar con respecto a la limpieza, más allá de la higiene personal.
— Entiendo, aunque --
deberías de explicarme cómo hacerlo, no quiero estropear algo por usar el producto que no es.
Dicho eso, pasó a explorar la nave, en un intento de familiarizarse con aquel lugar concreto.
— Perdón amigo.
Se dio cuenta rápido de lo que había estado a punto de pasar, --
que sea un problema para mí.
Aunque, cuando ella preguntó por su nombre, rodó sus ojos ligeramente, al haber pensado que ya había dejado aquello bastante claro previamente.
— Es Jack... Jack Google.
Su expresión facial era un libro abierto, habiendo puesto algo parecido a pena cuando se dio cuenta del abandono de su anterior jefe, y aun así, poco tardó en soltar ese sentimiento junto con un debido suspiro.
No iba a ganar nada lamentándolo y, suponía que podría pedir --
explicaciones si encontraba a aquel hombre que lo tuvo bajo su ala, si viajaba con aquella mujer que, por lo visto, también lo buscaba con una motivación algo distinta.
— Está bien... Imagino que como parte de la tripulación, tendré que ayudar con la limpieza y tal, no creo --
un ligero brillo y una forma poco frecuente, nada natural en absoluto.
— Para desplazarnos, usamos portales interdimensionales, por el momento los tengo habilitados para mi código de agente.
Hubo un pequeño mohín donde su disconformidad se dejó ver, dado que no tenía claro siquiera si iba a seguir trabajando para el Patrón o no.
Era un momento crítico para él y aun así, impotente sin poder hacer algo al respecto, respondió.
— Solo él contactaba conmigo, --
no tengo acceso alguno a información con respecto a otros agentes.
Su tono era sincero pero algo triste, era como un perrito abandonado en medio de la calle. Como un huérfano en plena navidad.
— ¿Nave...?
Negó con su rostro, señalando en una dirección concreta, donde había --