Cómo puede una persona tan seria y temible de cara a la clientela, usar esa clase de stickers y quedarse tan tranquila. Una media sonrisa asoma, sincera.
📱: Marchando dos packs de felicidad para la suite presidencial.
En cinco minutos está golpeando la puerta con sus /+
donde solemos venir las chicas a descansar. —contiene la risa que ansia escapar por sus narinas— Tengo curiosidad: ¿cómo acaba uno, por error, bajo un local de cortesanas?
Inevitablemente su sonrisa se ensancha, poco más de un instante, ante el descaro con el que se presenta. Su otro codo se apoya también sobre la barra, dejando así su espalda apoyada contra la misma.
— Estamos en el bar que hay bajo Silk Web; no pertenece a la madame, pero es /+
Su sonrisa se ensanchó ante el descarado comentario cargado de sarcasmo. Se sentó en un taburete de la barra y apoyó el codo sobre la misma.
—Y, si te das la vuelta, terminaré el recorrido, 𝒌𝒐𝒔𝒉𝒌𝒂. Me gusta ver el paquete completo.
Pidió un vodka solo, con la esperanza +
Su instinto de supervivencia, más desarrollado que el de la mayoría de personas, es lo que la diferencia del resto de chicas de Silk Web.
Fue la primera en fijarse en el muchacho según atravesó la puerta que daba acceso al bar que precedía al club. Olía a peligro, para sus /+
¿Tenía alguna idea de dónde estaba? Para nada. Pero había terminado allí tras seguir los pasos de uno de los objetivos marcados por su abuelo. Trabajo fácil, llegar, pegarle un tiro en la cabeza y largarse. O así debería haber sido. Al entrar en un lugar con más testigos de los +
hermanas y ella misma; no iba a permitir que ninguna se la cercara, menos iba a causarle problemas a su dajie.
( . . . )
Apoyada contra la barra del local, persigue la mirada del adverso con la propia. Una risa nasal precede a su sonrisa.
— Menudo recorrido. —sarcástica, /+