Pensé que mi viejo se había vuelto loco por el estrés. Mi viejo es médico cirujano jubilado.
—Escuchame bien —me susurró al oído con los ojos desorbitados—. Tu hermano tiene una cicatriz en la oreja derecha desde los 12 años por una quemadura. El tipo que está en esa cama no la tiene. Y la vía de hidratación que le pusieron no es para un post-ACV, es un sedante de alto flujo.
Me corrió un frío helado por la espalda. Asomamos la cabeza por la ventanilla del cuarto. El cuerpo medía lo mismo, el pelo era parecido, pero mi viejo tenía razón.
Llamé al 911 con las manos temblando.