Tanto que el progresismo ha impulsado la política identitaria, y ese presionar a la gente para que se defina como una cosa u otra.
Y terminó saliendo por la derecha, finalmente, la identidad de Colombia: una república narca.
Ánimo.
Si los troyanos o los griegos hubieran dejado de pelear cuando iban perdiendo en la guerra de Troya, no existiría la Ilíada. Y sin ella, no existiría nuestra literatura.
Así que por los ancestros griegos,
Ánimo y ¡Cepeda presidente!
Más productos que vende el candidato Espriella. Esta inmunda escultura titulada “Patriota”, un curso titulado “Cómo ganar elecciones”, y las gafas “Tigris”.
Hay que degradarse mucho para votar por esto.
Y, sí, es grave que la supuesta élite se entregue al mal gusto.
APOCALYPSE NOW
Hace años, escribí un artículo que se titulaba “Irán: la guerra que viene”. Casi todo el mundo consideró que incurría en el alarmismo, pues solo un irresponsable podría lanzar un ataque contra un país con más de 90 millones de habitantes, un buen arsenal y un ejército compuesto por 600.000 soldados. Ese irresponsable se llama Donald Trump y sus motivos no son liberar al pueblo iraní de una dictadura teocrática, sino contrarrestar su baja popularidad en su propio país, cada vez más crítico con su política represiva y su incapacidad para gestionar eficazmente la economía doméstica.
Una guerra obliga a cerrar filas, lo cual debilita a la oposición interna y despeja el camino a ese autoritarismo mesiánico que se ha instalado en la Casa Blanca. Donald Trump busca el poder absoluto y piensa que le ayudará a ello conseguir la hegemonía de EEUU e Israel en Oriente Medio. De ese modo, Washington controlará los recursos naturales (petróleo, gas) y las rutas comerciales. De paso, Trump alberga la intención de hacer negocios. De hecho, sus empresas ya han firmado acuerdos comerciales con Arabia Saudí, una monarquía absoluta mucho más represiva que la República Islámica de Irán, y los Emiratos Árabes Unidos, donde el poder no reside en el pueblo, sino en los emires y el Consejo Supremo.
El cambio de régimen en Irán perjudicará seriamente a los principales rivales de EEUU: China y Rusia. Hasta ahora, China absorbía el 90% de las exportaciones de petróleo a Irán, compraba minerales (acero, hierro, granito, mármol) y productos agrícolas (azafrán, pistachos, miel y dátiles). Irán aceptaba yuanes, algo intolerable para EEUU, que desde la crisis de 1973 obliga a los países de la OPEP a vender su petróleo exclusivamente en dólares. Los petrodólares constituyeron una gran victoria para EEUU, pues el presidente Nixon aprovechó el acuerdo para romper la convertibilidad del dólar con el oro, desestabilizando el sistema monetario internacional. Rusia también mantenía una importante relación comercial y geoestratégica con Irán, que incluía un corredor comercial y ayudas mutuas para sortear las sanciones internacionales. Todo ese entramado ha saltado por los aires. Con la agresión ilegal de EEUU e Israel contra Irán, el derecho internacional queda definitivamente pulverizado y los planes de anexión de Gaza y Cisjordania se convierten en un rodillo imparable.
Trump ha ignorado a Naciones Unidas y al Congreso de su propio país. Su forma de actuar apenas difiere de las agresiones de la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón imperial. Aunque Trump invita al pueblo iraní a tomar las calles y forzar la caída de la República Islámica, desde el aire jamás se ha conseguido un cambio de régimen y una invasión terrestre costaría muchas vidas estadounidenses. En Irán, hay una cultura del martirio que soporta mejor las bajas, pero en Occidente la sociedad no está preparada para la imagen de centenares de ataúdes repatriados en aviones militares. Trump se comporta como el enloquecido general estadounidense de Teléfono rojo: volamos hacia Moscú, la comedia de Stanley Kubrick estrenada en 1964. El militar ordena un ataque nuclear contra la Unión Soviética, pensando que logrará una fácil victoria, pero lo único que consigue es precipitar un apocalipsis nuclear.
No sé si nos encaminamos hacia el apocalipsis, pero no hace falta ser un fino analista para saber que atacar al país con las terceras mayores reservas de petróleo del planeta y con la capacidad de cerrar el estrecho de Ormuz representa una temeridad, pues -sin una rápida e improbable derrota de Irán- la economía mundial sufrirá un gravísimo descalabro. Un conflicto prolongado solo traerá inestabilidad, inflación, desempleo, malestar social y quizás la temida confrontación entre las tres superpotencias que se disputan el control del planeta.
Si quieres terminar de leer el artículo, pincha el enlace
https://t.co/PxkaaaMykR
I spent time in Shenzhen last year and when I saw Merz come back from China saying Germans need to work more I immediately knew what broke his brain because I lived the exact same cognitive shock
my first week in Huaqiangbei I burned through 4 prototype iterations of a motor controller board for less than a thousand bucks total, back home a friend was working on something similar and spent over 12 thousand for a single revision that took almost two months to arrive
when you live that contrast in your own hands with your own project something permanently shifts in how you see the world and it goes way deeper than speed & cost
what Shenzhen actually built is a collective learning organism, imagine 20 PCB fabs 15 injection mold shops 30 component distributors and a hundred firmware freelancers all within a 2km radius, looks insanely redundant from the outside until you realize redundancy is actually information density in disguise
I watched this firsthand with an injection mold supplier I was working with, this guy had seen a hundred founders iterate similar thermal designs over 6 months so he proactively modified his tooling before I even opened my mouth, he knew what I needed before I knew what I needed, the intelligence lives in the relationships between the nodes and it compounds daily
the west thinks about manufacturing as a cost center you optimize by centralizing…
China accidentally built a distributed neural network of manufacturing intelligence where knowledge diffuses horizontally across thousands of agents faster than any single western company can process internally
so when Merz comes back and says we need to work a bit more I think he saw the problem but COMPLETELY misdiagnosed the solution, telling Germans to work harder is like telling a horse to gallop faster when the other side built a combustion engine
the gap is ARCHITECTURAL
it’s ecosystem density, you need a custom connector in Shenzhen you walk 200 meters, in Munich you send an email and wait 3 weeks
it’s iteration speed, parallel search vs sequential optimization at the system level, it’s risk tolerance, Chinese founders ship something broken on Monday fix it Tuesday ship again Wednesday while European companies are still in the approval phase for the pilot program of the feasibility study…
and Merz only saw the surface, what he missed is the tier 2 cities like Hefei Chengdu Wuhan replicating the Shenzhen model at scale right now
BYD going from irrelevant to outselling every european automaker combined in roughly 5 years, Huawei building its own 7nm chip under maximum sanctions when every analyst said it was physically impossible & behind all of that a government that treats advanced manufacturing as an existential national priority while europe debates whether AI needs another ethics committee
I think what we’re watching is the most asymmetric economic competition in modern history and most western leaders are still framing it as a productivity problem when it’s actually an ontological one
Europe & America are optimizing variables that China stopped tracking years ago meanwhile China is compounding on dimensions the west has no framework to even measure
Merz at least had the courage to name
it out loud and I respect that genuinely but working a bit more inside a broken architecture just means you arrive at the wrong destination slightly faster
Lo más grave de esta época (del fascismo del algoritmo, la IA, la corrección política) es la erosión del fuero interno. La gente no se siente libre de pensar o imaginar. Ni siquiera hablo de decir, sino de la vida interior. Temen pecar “de pensamiento”. El mal vaciamiento.
Después de la invasión estadounidense de Venezuela, nadie está seguro. En las redes, la ultraderecha ya está diciendo: "Temblad, rojetes, porque vosotros seréis los siguientes".
@noeshumo ¿Es decir que menos peor es EE.UU. invadiendo Venezuela a la madrugada? Una cosa es ser “antichavista” y otra “no-chavista”. Por ahí se cuela algún sesgo y le hace escribir con ligereza estas cosas.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
This clip truly epitomizes the age of Instagram stupidity, where the urge to record stuff is now powerful enough to override instincts programmed into humans since the dawn of time.
@moliverag Está usted pensando en sacar ventaja de la destrucción en Venezuela y no en priorizar la vida de nuestros vecinos. Me avergüenzo por mis colegas economistas que solo se mueven por la ecuación costo-beneficio.
@blou Pescadoras retratadas en la película Mermaid Legend, de Toshiharu Ikeda. Película que no verá Velia porque no es cine hecho en su pueblo, y por tanto un arte que no ha nacido.
@imparsifal "Instagram funciona como escaparate, OnlyFans como transacción, y el cuerpo —especialmente el femenino— como mercancía algorítmica"
https://t.co/6bWzRcJotM
Aquí esta semblanza que hice el domingo pasado para seguir ahondando, un poco más, en su figura llena de matices, en su pensamiento, en sus luces y sus sombras, en ese destino en el que hay tantas claves para pensar y entender nuestra historia desastrada:
https://t.co/R4bVCaGAwb