palabras, la pregunta fue hecha con una ligera calidez. Como si esperará un sí y ya estuviera preparada a mover cielo y tierra para organizar un banquete digno para Hysilens.
—Vagos e irresponsables. Cada uno de ellos.— reclama con voz solemne.
Y una ejecución queda por ser pronunciada en la punta de la lengua, pero no sale. No cuando es su Dux Gladiorum quien ofrece última cosa.
—¿Quieres que haga otro banquete?— no es duda ni recelo a sus +
Mmm... Digamos que en lugar de cumplir con sus deberes habituales, muchos han optado por distraerse en actividades poco comunes, alejadas de lo que se espera de ellos.
—Incluso Anaxágoras ha dejado de enseñar como siempre.—
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Y ella gratamente seguiría siendo su guía como ha sido desde que de conocieron.
—Puede hacerse, sin embargo no sería bien visto si es fuera de esos contexto explicados.
...
Parpadea, seguido de un ladear de cabeza confundido. Es...¿Escuchó bien? Habría imaginado que el arma +
—La sirena asimiló la información manteniendo su rostro inexpresivo. Comprendía que había conceptos que debía aprender cuanto antes.
Por fortuna, tenía cerca a la persona ideal para enseñárselos, alguien en quien confiaba lo suficiente para dejarse guiar.—
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