Un grupo de mujeres se enfrentó a la maquinaria genocida más terrorífica jamás creada en nuestro país. Fueron al frente solo con un pañuelo. Cada vez que perdemos a una de ellas se nos apaga un poco la brújula.
Descansa en paz, Taty querida.
Cuando solo podés interpelar a los jóvenes desde el odio, no podés entender que alguien lo haya hecho, por décadas, desde la música, la poesía y el deseo de compartir. Tal vez entre tanta tristeza asome la noticia esperanzadora de que ese otro país sigue ahí, nunca se fue.
Gracias Indio. Nos acompañaste mucho a todos. Te comiste nuestro dolor. Gracioso y valiente hasta el final. Te vamos a extrañar. Y mientras tanto, el sol se apaga.
Nadie te prepara para estos días, similar a cuando se nos fue el Diego. Tal vez el mundo quedaba chico para un ser tan grande. Gracias Carlos Alberto, cuando no quería escuchar a nadie elegía escucharte a vos. Hoy voy a beber en la copa más linda
ese discurso de que al chorro hay que matarlo de veinte balazos desmembrarlo y exhibirlo en el obelisco pero cuando se trata de violaciones ahí aparecen rápido los "enseñale a tu hija a cuidarse". se olvidan de toda la rabia q les generan las injusticias cuando son contra MUJERES