La mayoría de las personas intenta evitar los problemas.
Los estoicos intentaban prepararse para ellos.
No porque fueran pesimistas.
Sino porque entendían que una dificultad prevista pesa mucho menos que una dificultad inesperada.
La preparación reduce el miedo.
Bendita sea la incomodidad que te empuja a salir de donde ya no perteneces.
Lo que hoy duele es lo que mañana te salva.
La incomodidad no es enemiga, es maestra.
Bendita incomodidad, porque sin ella seguirías aferrado a lo que ya no te pertenece.