Mayo fue un recordatorio de que Dios sigue escribiendo historias hermosas. Fue de gracia, amor recibido, de servicio, de reencuentros y de provisión. Dios estuvo en los grandes momentos y en los pequeños detalles. Cierro este mes con el corazón lleno y en una palabra: GRACIAS💛
Terminé viviendo una noche perfecta: servir en mi parroquia, celebrar Pentecostés y ver al equipo de mis amores clasificar a la final. El Espíritu Santo sí sabe sorprender bonito ❤️
Virgencita de Fátima, madre buena y tierna, toma nuestras manos y llévanos siempre a Jesús.
Enséñanos a vivir con fe, humildad y paz.
Cuida nuestros corazones, nuestras familias y nuestros caminos. Y aunque haya pruebas, ayúdanos a no perder la esperanza.
Amén. 🙏✨🌸
Porque cuando uno pone a Dios en el centro, las personas dejan de ser “necesidad” y se vuelven “don”: si se quedan, gracias; si se van, gracias también; si vuelven, con prudencia; si no vuelven, con paz.