El mundial es una payasada:
1: Nos metieron 4 tiempos de 25 minutos, directamente se llevaron puesto el deporte.
2: Una selección no pudo alojarse en el país anfitrión.
3: No dejaron entrar al mejor árbitro de Africa designado por FIFA
4: Le perdonaron una tarjeta roja a un futbolista por un llamado del emperador
5: Se juega en 3 países a la vez
6: No dejaron participar a Rusia por la guerra mientras el país anfitrión invadió 3 países el último año.
7: Todo es timba, están apostando hasta en los conventos.
8: Tocó Maná
Nobody at the World Cup plays football as beautifully as Juan Fernando Quintero
Can see every possible pass instantly then pings whips cuts slides or curves the ball effortlessly
The slowest player on the pitch who always has the most time
A Perfectly imperfect footballer
Me gusta fantasear con que, además de colombianos y argentinos, hay miles de cursis en el mundo que también esperan con pálpitos esos 20 minutos que Juanfer le roba de vez en cuando al fútbol moderno para disfrutarlo una vez más.
O una vez menos, como si fuera el último artesano entre millones de máquinas que no entienden la anatomía de la pelota. Fantaseo con que ahora uzbekos y ghaneses descubrieron esa declaración de intenciones por la estética, no por los trofeos, la plata, las estadísticas o los récords.
Lo emocionante y doloroso que es ver a una estrella apagarse ante nuestros ojos… avistar así sea por 20 minutos a esa especie rarísima y bella condenada a la extinción.
Enzo en su máxima expresión: Cubre la pelota, pausa la jugada, descarga con su compañero, se mueve para volver a ofrecerse como opción de pase y abre hacia el centro. En el proceso de todo esto, dejó atrás a tres austriacos que saltaron a presionar.
Enzo Fernández enamora. La palabra contracultural está bastardeada, pero a él le calza perfecto. Pone el culo, la pisa, engaña todo el tiempo, juega al truco con la pelota. Un mentiroso experto, un mediocampista de otro tiempo y otro mundo.
Futbol asimétrico. Relacional. Organizarse en torno a la pelota y acercarse a jugar.
Y que la chupen los europeos con sus reglas posicionales, amplitudes y simetrías
El fútbol es engaño y picardía. Volver atrás y desvirtuar el juego para revisar esto es ir en contra de la esencia que nos identifica.
Si quieren un deporte perfecto y justo inventen otra cosa.
A lo que conocimos como fútbol lo mataron para siempre. https://t.co/EXSLH67Z2t