Oggi Pedro Sánchez ha espresso solidarietà a Giorgia Meloni.
Lo ha fatto davanti alle telecamere, a fine Consiglio europeo, e in privato, guardandola in faccia.
"Le ho espresso la mia solidarietà, anche in privato, di fronte a questo attacco che non è né politico né personale e che sinceramente non so neanche come qualificare". E lo ha fatto a poche ore di distanza da quando, sempre a Bruxelles, la stessa Meloni aveva accusato la Spagna di aver regolarizzato mezzo milione di cittadini stranieri.
E allora vale la pena ricordare cosa ha fatto lei, in tutti questi mesi, per lui.
Quando Trump, appena insediato, ha liquidato la Spagna come una "nazione BRICS" e ha minacciato di colpirla con dazi al cento per cento, Meloni se ne stava a Mar-a-Lago a farsi celebrare come la sua alleata più fidata in Europa.
Quando Trump, al vertice NATO dell'Aja, ha minacciato Sánchez perché si fermava al 2,1 per cento di spese militari, gridando "è terribile" e promettendo di fargli pagare il doppio sui dazi, Meloni applaudiva il target del cinque per cento e lo chiamava "necessario e sostenibile", arrivando a negare (mentendo) che la Spagna avesse rifiutato l'imposizione.
Quando Trump, in mondovisione, è arrivato a dire che la Spagna "forse dovrebbe essere espulsa dalla NATO", una cosa mai sentita, una minaccia aperta a un Paese alleato, da Palazzo Chigi è sceso un silenzio assoluto.
E quando, ad aprile, il Pentagono ha persino valutato di sospendere la Spagna dall'Alleanza atlantica, perché Sánchez si era rifiutato di prestare le sue basi per bombardare l'Iran, Meloni, ancora una volta, si è girata dall'altra parte.
Un anno e mezzo. Un anno e mezzo di insulti, minacce di dazi e di espulsione contro un leader europeo. Un anno e mezzo in cui Giorgia Meloni ha trovato il tempo di andare a Domenica In a commuoversi sulle pastarelle della domenica con i nonni, ma per Pedro Sánchez, preso a sportellate settimana dopo settimana, mai una parola. Una sola.
Poi è arrivato oggi. Oggi Trump si è voltato e ha colpito lei. E nel giro di poche ore, il primo a difenderla in pubblico e in privato, è arrivato proprio lui, Pedro Sánchez.
Che ha insegnato a Giorgia Meloni una cosa che lei, in due anni, si è sempre dimenticata di fare: comportarsi da persona perbene. E con la schiena rigorosamente dritta.
Esto es lamentable. Que multen a esta chica es de locos, y más, si después no multan a nadie que lo está haciendo en su cara.
Por lo que dicen, si mientras escribe la multa alguien mata a una persona a su lado, no pueden hacer nada hasta acabar. 🫣
Vaya! Se le ha borrado el tuit a Feijóo pidiendo el voto para Keiko Fujimori, la hija del dictador con crímenes a su espaldas como el narcotráfico durante su gobierno, Pablo Escobar financió su campaña con al menos un millón de dólares. Casualidad Feijóo tb era amigo de narcos
Hace unas semanas @Santi_ABASCAL me bloqueó por publicar este video.
Han intentado borrar el rastro con denuncias de sus admiradores y bots.
🔁 HAGAMOS ENTRE TODOS LA MAGIA ♥ y que NADIE se quede sin ver como es realmente el "personaje".
Es que lo dejais a huevo.
Hace 1 semana, una manifestación de derechas se saltó el recorrido autorizado e invadió una autopista, no solo es que no pegarais un porrazo, es que os empujaron ellos y ni os pusisteis los cascos.
Se ha revelado una de las escenas más horribles de la historia de la humanidad.
Un video muestra a personas intentando rescatar a un herido y llevarlo al hospital; Israel los bombardeó a todos y los mató con un misil.
Un video que el mundo jamás debe olvidar
🚨 HONTEUX !!
Aux Pays-Bas, un policier a plaqué au sol une femme enceinte en la saisissant par le bras 😳
Voyant son épouse enceinte heurter violemment le sol, son mari a alors attaqué l’agent, déclenchant une altercation.
UN ROI 👑
El expresidente Zapatero viajó a Venezuela para buscar a personas que estaban enterradas en las mazmorras carcelarias del régimen. Nos sacó de prisión a Yon Goicoechea —quien recientemente ha regresado a Venezuela—, a Henrique Márquez (candidato presidencial), al general Rodríguez Torres, a un tal Superlano y a mí. Si no hubiera sido por él (y en mi caso también por el embajador estadounidense Roger Carstens), seguiríamos en esas mazmorras.
Otros liberados fueron:
• Rocío San Miguel (abogada y defensora de DDHH con doble nacionalidad venezolano-española). Su familia agradeció específicamente las gestiones de Zapatero.
• Enrique Márquez (ex candidato presidencial y exdiputado).
• Biagio Pilieri (político, colaborador de María Corina Machado, con doble nacionalidad ítalo-venezolana).
De mí, Jorge Rodríguez decía que yo era “algo más que terrorista”, y lo mismo con los demás. Ninguno éramos afines ideológicamente al expresidente; sin embargo, no cejó en su empeño. Creyó que éramos inocentes sin siquiera leer los expedientes.
En mi caso, sí he leído el suyo: en el auto del juez no encontré en ninguna página una instrucción, grabación de reunión, voz, cheque o transferencia que pruebe semejante acusación.
En España, de donde salgo en este momento tras una visita privada de dos días, tengo más amigos en el PP que en el PSOE. Pero la verdad es que España está tomando un camino peligroso, lleno de irrespeto a las instituciones. Uno puede hacer oposición, pero no apología del delito.
Hace poco visité el diario El Debate. Lamenté que Bieto, que me conoce y sabe que soy un perseguido político y practicante del diálogo, censurara la entrevista a la que él mismo me había invitado porque no le gustaron mis afirmaciones o no encajaban con su agenda. Eso no es periodismo ni política, es manipulación y una canallada.
El jefe de Relaciones Exteriores del alcalde Almeida me hizo una invitación a la que desistí, en los mismos términos que contesté a la oficina de Ayuso: “Mucha suerte en su agenda sobre Venezuela”.
Escribo esto como acto de protesta ante la política del PP hacia Venezuela, que considero absolutamente infantil. Un partido como el PP no puede permitirse eso.
Ninguna democracia, y menos España, va a salir fortalecida con este tipo de actuaciones, como tampoco salió fortalecida Venezuela cuando inventaron toda una patraña contra Carlos Andrés Pérez con una partida secreta que jamás pudieron probar.