Hace muchos trabajos que no conectaba con mi equipo a un nivel tan de compis, así de quedarme jugando en la oficina solo por relajo. Me refiero, trabajos en los que no había previamente algún amigo o conocido.
Había olvidado por qué me alejé de las agencias de publicidad, hasta que me tocó volver a convivir con gente que participa por premios, sale en shortlist y se marea por subirse a un banquito.
Después de tirar una tarjeta, con una bonita dedicatoria, que me regaló alguien que marcó mi vida, me puse a pensar: cómo nos gusta aferrarnos al pasado aunque ya no exista. Lección del día: Vive el momento, atesora vivencias y deja ir lo que ya no es. ✨