LALI ESPOSITO SOS LO MAS GRANDE QUE TIENE ESTE PAÍS LA HISTORIA TE PUSO EN EL LUGAR QUE NACISTE PARA OCUPAR: EL FRENTE DE UN ESTADIO Y EL CENTRO DE MI CORAZÓN LA CONCHA DE LA MADRE
El Ministro de Salud de la Nación anuncia una “nueva ley” sin publicar un solo artículo, criterio de internación, mecanismo de control judicial, rol del órgano de revisión, modelo asistencial, financiamiento ni plan de implementación. La ley vigente, en cambio, sí fija un enfoque de derechos y dispone que las internaciones deben realizarse en hospitales generales. Si la reforma va en la línea que ya trascendió (más internaciones involuntarias y rehabilitación de neuropsiquiátricos),se devuelve discrecionalidad donde debería haber garantías. Es gravísimo.
Mi novia me dejó porque estaba "muy saturada". le conté a la psicóloga, y ella me dijo: Cuando el celular se satura que es lo primero que eliminamos? Y le respondí casi llorando, el clash royale
Para todos los libertarios que comentan esto diciendo que el problema es con los festivales que se hacen con fondos públicos, además de contarles que a Jesús María lo organizan cooperadoras de escuelas con muchísimo apoyo económico municipal y provincial (lo cual está perfecto), les recuerdo que la polémica del 2024 se armó cuando Milei empezó bardeando puntualmente al Cosquín Rock, el festival más privado y con entradas más caras de todo el verano cordobés.
Cuando le señalaron que el Cosquín Rock no recibía subsidios estatales, la respuesta de Milei fue que las exenciones impositivas eran una forma de subsidio, exenciones impositivas que tienen todos los festivales de la provincia, las obras de teatro que van a Carlos Paz y demás actividades culturales y artísticas.
Es mucha más la guita estatal que recibe Jesús María y la agarrada del presidente fue con el festival que menos se ajusta a su crítica.
El verdadero problema de Milei fue que ese Cosquín Rock 2024 fue escenario para que Lali y Dillom lo bardeen mientras que en Jesús María le prestaron micrófono para lograr lo único que le interesa, cantar y ser la estrella. Ese es el verdadero parámetro de todos los cuestionamientos, no la guita del estado ni la utilidad de los festivales.
El final de Stranger Things fue, como toda la serie, vintage. Las películas 80s eran simples: el héroe derrotaba al villano y todos eran felices. Los plot twists raros o muy extremos al final son cosa de los 2000s. El trauma del final (pésimo) de Game of Thrones nos dejó pensando que iba éste a ser un final doloroso y triste de ver, pero al contrario, fue sencillo y volvió a lo básico. Para que un final sea bueno no hace falta que te deje traumatizado, basta que sea emotivo y haga justicia al arco de historia de los personajes.
⭐⭐⭐⭐⭐