Fui testigo de una de las historias de pitch de negocios en Starbucks más tristes de la historia. Por respeto a los involucrados, solo me referiré a los protagonistas como el emprendedor y el cliente.
Me rompió el corazón.
Querían quemar en leña verde a un exsecretario de educación que dijo “ler” en lugar de “leer”, le aplauden como focas al próximo titular del FCE que presume orgulloso “se las metimos doblada”.
Felicidades.
Pudo ser una obra para orgullo de México pero a partir del sábado se convertirá en el mayor cementerio de acero y concreto en el pais.
Tomé esta foto la tarde de ayer. Y no, ahí no hay lago.