Seis horas de fútbol. Dos tandas de penales. Una utopía alcanzada. Siento que perdí el poco coeficiente intelectual que me quedaba. La Copa del Mundo es lo más grande que hay.
Avísenle a este chico que acá en Buenos Aires nos quejamos de Barracas Central hace 4 años por los mismos choreos y queda en CABA.
La victimización del interior alcanza solo a Central. ¡Nadie dice nada de Belgrano, Unión, Newell’s, Talleres, Independiente Rivadavia, Estudiantes Río Cuarto, porque no lo benefician así!
Con la pelota en el aire le terminan de sacar la camiseta a Marcone pero Chiqui Carreras en el VAR no dio penal.
No llama la atención, en el sistema armado por Beligoy no hay reglamentos, hay poderes que tenes que respetar para que te designen partidos o para que no dirijas mas.
Ejemplo mil.
Imagínate si les decías mono a Ronaldo, Rivaldo, Adriano, Dinho, Cafu, etc. 93 a 0 terminaba el partido. Ahora lloran como putos y hacen ese gestito de mierda. Por eso Brasil perdió la mistica
Desesperante ser contemporáneo a este momento donde los niños muerdemano se la pasan cagándose en los clubes que invirtieron tiempo y millones en sus formaciones, muchas veces salvándoles la vida. Excede a los colores y cada vez va a ser peor. Signo de una época nefasta.