El presidente Petro debería aceptar los resultados electorales y dejar de incendiar el ambiente. La izquierda sacó una votación histórica y se posicionó como una fuerza política muy importante pero no ganó las elecciones. Aceptar estos resultados electorales es lo que debe hacer una izquierda democrática. La negativa a aceptar los resultados le entrega en bandeja de plata al abelardismo la defensa de la constitución y de la democracia.
Un resultado tan apretado debería servirnos para una cosa: entender que media Colombia piensa distinto a la otra media, y que las dos tienen el mismo derecho a existir…
Ojalá los líderes políticos estén a la altura del momento y sean capaces de tender puentes.
Hoy es un voto triste… un voto, una vez más, por los extremos. Ojalá que quien gane entienda que desde el odio, la exclusión y la polarización NUNCA se logrará construir la Colombia que todos queremos.
Conozco personas buenas, decentes, razonables que elegirán las cuatro opciones posibles (Cepeda, ADLE, blanco, no voto).
La decisión de voto es un juicio individual que no define la identidad, la bondad o la inteligencia de nadie.
Votar es una decisión difícil. La mayoría de las personas quiere lo mejor para el país pero llega a conclusiones distintas porque también han vivido experiencias distintas.
Esa diversidad de perspectivas es precisamente lo que enriquece nuestro pacto democrático. Y es justamente por esa diversidad que necesitamos instituciones fuertes, capaces de tramitar tales diferencias de manera pacífica, legítima y constructiva.
No juzguen a un colega, amigo o familiar por votar diferente. Ellos también creen estar actuando en beneficio del país y también comparten miedos, todos válidos, acerca de hacia dónde nos dirigimos.
A los políticos, a ellos sí, júzguenlos cuando no actúen en beneficio del bien común, exíjanles resultados sobre sus promesas, cuestiónenlos cuando debiliten esas instituciones, pero a los otros ciudadanos, escúchenles y entiendan sus razones para diferir de ustedes.
Seamos claros: al centro no hay que enviarle rosas, ni cartas, ni poemas sobre ‘el lado correcto de la historia’. No hay que improvisar simpatías ni soltar de la nada halagos forzados. Tampoco es cuestión de transmitir propuestas ‘con alegría’ ni de convencernos con kpopers.
Las diferencias entre el centro político y el petrismo son reales, son profundas y requieren ser tratadas con adultez. Antes que buscar reconciliaciones de colegio hay que habilitar una conversación auténtica que no pasa por marchas ni cacerolazos, y en cambio sí por ser capaces de ir al fondo de nuestras visiones de país.
El proyecto de izquierda petrista le demostró al centro estos 4 años: que son autoritarios e irrespetuosos de las instituciones, empezando por el presidente. Que se untaron de la corrupción más vomitiva y que adoptaron el deporte del clientelismo y nepotismo solapados. Se dedicaron a desmantelar las capacidades técnicas del Estado y financiaron con recursos públicos ejércitos digitales y mediáticos a fin de hostigar y deshumanizar a sus contradictores de centro. Dejaron claro que son capaces de arrasar el sistema de salud con tal de imponer su ideología y cedieron nuestra soberanía ante grupos armados ilegales sin ningún beneficio verificable para el Estado o los ciudadanos. Dejaron colgados a centenares de miles de estudiantes que no hacen parte de su visión sectaria, acabaron la ciencia, empoderaron julianas sin una gota de vergüenza y sostuvieron a los peores misóginos y machistas en el alto gobierno. El presidente fue racista y clasista. Por esto y mucho más, es muy difícil para una parte grande del centro creer en promesas desesperadas, placas en mármol o rituales vacíos. Y qué pena pero no hay cómo juzgarles.
La pregunta ahora es hasta dónde está dispuesto @IvanCepedaCast a concertar un segundo gobierno en alianza con el centro. No para ganar elecciones, no para usarlo y luego pisotearlo. Sino gobernar con él de verdad y acoger sus propuestas en materia de reformas y diversos asuntos y proyectos.
Petro lo prometió en 2022 e incumplió con saña. De Cepeda depende construir un camino auténtico y creíble para que el centro pueda confiar en él.
No está fácil. Y 4 días después de la primera vuelta el candidato no parece estarse moviendo mucho.
“Nunca pierde quien lucha por sus principios” Gracias @sergio_fajardo por darnos la esperanza de creer en un país mejor, por permitirnos creer que es posible hacer política sin corrupción, sin odio, sin violencia y sin radicalismos. Gracias por permitirnos creer en la decencia 🥺
Mi candidato no ganó, pero mi posición se hizo contar.
Somos un millón de colombianos que no hicimos maromas morales ni cálculos de apostador, sino que votamos con fidelidad a nosotros mismos.
Gracias, @sergio_fajardo
Seguiremos abriendo espacio político para la decencia.
Confianza. Proviene del latín confidentia, que significa “tener absoluta convicción”.
Su prefijo -con- indica “junto” o “totalidad”. Su raíz - fidere- “fiar” o “tener fe”.
Quise traer la linda etimología de confianza para decirle a @sergio_fajardo que tiene toda la mía 🗳️
Petro ganó porque los gobiernos anteriores fueron muy malos y hubo un voto de castigo a su favor.
Por eso no debe votarse por Paloma ni por de la Espriella, quienes en general coincidieron con los gobiernos de antes de 2022 y no han expresado ninguna autocrítica.
Pero el gobierno de @petrogustavo ha sido tan malo como los anteriores y a eso es a lo que quiere darle continuismo Cepeda.
De ahí que debamos respaldar a @sergio_fajardo, quien no ha estado con ninguno de ellos.
Mi voto será por @sergio_fajardo porque creo en la decencia, creo en un país mejor, creo que las cosas no se resuelven con odio ni violencia, creo en la meritocracia y creo que los buenos y honestos somos más.
#mejortibioqueturbio#FajardoEnPrimera
Con @sergio_fajardo hemos reflexionado sobre lo injustas que son las afirmaciones de la candidata presidencial Aída Quilcué. El llamado que han hecho ASCUN y ACIET es importante.
En una democracia se puede criticar, sí, pero las instituciones se cuidan fortaleciéndolas, no debilitándolas. Y la universidad es una institución fundamental para Colombia. 📚🇨🇴
Experiencia gobernando de los candidatos presidenciales:
- Cepeda: 0 años
- Paloma: 0 años
- Abelardo: 0 años
-Fajardo: 8 años y calificado como mejor alcalde y mejor gobernador del país.
Esto no debería ser ni una decisión difícil.
Estudiar no está mal.
Esforzarse no está mal.
Salir adelante no está mal.
Lo peligroso es convertir el mérito y el conocimiento en enemigos políticos.
Un país que desprecia la excelencia termina condenando a los jóvenes y al país a la mediocridad.
Lo más grave de estos discursos es que les cortan las alas a los jóvenes. Les venden resentimiento mientras reducen sus horizontes y sus oportunidades.
Desprestigiar las universidades, el esfuerzo y la excelencia académica no amplía la igualdad: la destruye.
@MaclaPosada Este es el discurso de odio que vende la extrema izquierda, una generalización de las personas.Habiendo tantas que han salido adelante con esfuerzo, decencia y honestidad. No todas las personas son corruptas sra Aída. Debería empezar por criticar las corrupciones de este gobierno
Según un informe de Anif, la deuda interna del Gobierno supera por más de 120 billones de pesos a las deudas que tenemos todos los colombianos en el sistema financiero. Además, por primera vez en la historia, el gasto público de este Gobierno supera a la inversión que hay en el país.