De a poco estoy recuperando mi esencia.
Mis ganas, mi confianza, mis ideas, mi forma de ser.
No sé exactamente qué cambió, pero hacía mucho no me sentía tan bien conmigo mismo.
Qué lindo volver.
20 años y se puso el equipo al hombro, nada más que decir de Santiago Beltrán.
Se tomaron el tiempo de decir que era un mal arquero y nos salvó siempre.
El único que representa la camiseta, gracias Santiago.