La muerte de San Siro y del viejo Bernabéu simboliza a la perfección el final de nuestro fútbol. El de toda la vida. El que tenía identidad propia antes de esta americanización asquerosa, la comercialización absoluta y la sustitución del aficionado local por el turista premium.
muy bonita y todo pero la frase “quién tenga dudas de venir al Madrid, no merece venir” murió cuando le entregaron las llaves del club a un tipo que dudo 7 años en venir 😴😴😴