@carlesenric Inicialmente dijo que eran de su suegra y que incluso se sintieron molestos al ver como los recuerdos familiares de la suegra eran requisados y expuestos.
@paquidiaze@telecincoes Ya lo dije una vez que deje esto y se vaya de dependienta en alguna de las opticas de papa. O que pruebe en peluquería, que siempre la veo muy peinada y bien teñida.
@paquidiaze Todo mi apoyo a Samantha y a Roscón por dar visibilidad, normalidad e integración 🫶 El amor y la entrega que dan los padres a estos chavales es inmesurable ❤️
Columna dura de sábado.
Hay cosas muy indignantes como la nueva película a estrenar en septiembre sobre los atentados de Barcelona. Ya no es mentir sobre lo sucedido, es blanquear a un cuerpo fracasado como los @mossos
Cronos: una película para blanquear el fracaso de los Mossos en el 17-A
Hay fechas que no son inocentes. Estrenar una película sobre los atentados del 17 de agosto el 10 de septiembre del 2026 no es un detalle de calendario: es una declaración. No se coloca el recuerdo junto a los muertos, junto a las familias, junto al aniversario de la masacre. Se coloca en la antesala emocional de la Diada, en el terreno donde Cataluña convierte cualquier relato en identidad, épica y propaganda. Y ahí empieza el problema: cuando el dolor de las víctimas se utiliza como decorado para levantar otra estatua institucional.
Porque Cronos, por lo que se anuncia, no parece querer mirar al agujero negro del 17-A, sino al teatro posterior. Otra vez los días de persecución, los nervios, las sirenas, la confusión, los uniformes corriendo, la operación policial, el dispositivo, la tensión cinematográfica. Es decir: lo fácil. Lo vendible. Lo heroico. La película que el poder siempre quiere que se haga, porque empieza justo cuando ya no puede evitarse nada. Empieza cuando los muertos ya están en el suelo, cuando las familias ya han sido destrozadas, cuando Barcelona ya ha sido atravesada por la furgoneta.
Pero lo importante, como contamos en La Casa (https://t.co/apVTovHx4C), no es solo lo que ocurrió después. Lo decisivo es lo que ocurrió antes. Lo que se sabía, lo que no se quiso ver, lo que se dejó crecer, lo que falló, lo que se tapó, lo que se administró políticamente y lo que jamás se explicó con la profundidad que merecía una matanza en pleno corazón de Barcelona. El gran relato pendiente del 17-A no es la caza del terrorista fugado. El gran relato pendiente es cómo se llegó hasta allí. Quién miró hacia otro lado. Qué avisos existieron. Qué controles fallaron. Qué responsabilidades quedaron enterradas bajo toneladas de solemnidad oficial.
Y ahí es donde los Mossos no pueden ser convertidos en una postal épica sin que alguien recuerde la otra cara de la historia. Porque una cosa es reconocer el valor individual de agentes concretos, sanitarios, ciudadanos y servidores públicos que actuaron con humanidad en medio del horror, y otra muy distinta es blanquear a una estructura que llegó tarde, mal y envuelta en una incompetencia operativa y política de dimensiones europeas. El problema no es el mosso que corre hacia el caos. El problema es la institución que necesita que solo se filme ese momento para que nadie pregunte por todo lo anterior.
La falta de respeto a los muertos no consiste solo en hacer una película. Consiste en elegir el encuadre. Consiste en convertir una tragedia nacional en thriller policial. Consiste en que el espectador salga pensando en la tensión del dispositivo y no en la cadena de errores que permitió que unos terroristas llegaran hasta Las Ramblas. Consiste en sustituir verdad por adrenalina, memoria por montaje, responsabilidad por banda sonora. Y eso, en el 17-A, es especialmente grave, porque las víctimas no necesitan otra ceremonia. Necesitan respuestas.
Por eso conviene decirlo antes de que arranque la maquinaria emocional. Y Cronos vuelve a contar el 17-A desde la épica de los cuerpos policiales, para ser otra fantasía más al servicio del relato oficial. Otra película para que Cataluña se aplauda a sí misma delante del espejo. Otra operación de prestigio sobre una herida que sigue abierta. El 17-A no necesita héroes de cartón. Necesita verdad. Y la verdad no empieza después del atentado. Empieza antes. Justo en el lugar donde nadie quiere poner la cámara.
@paquidiaze@CarlotaLlauger@laosatv@JoseMGarrido Saldrán, saldrán, hay 61 periodistas y por el momento ya ha salido el todo terreno de Chema Garrido, gran director de uno de los mejores periódicos del país que estaba de colaborador en ‘Ni que fuéramos 💩’ aportando más 💩
@juansotoivars Recordemos que dijeron que eran de su suegra y que cuando las vieron por todos los medios se sintieron mal al ver expuestos recuerdos familiares. Menuda bajeza la de exponer a tu suegra que en paz descanse de esta manera.
@basteiro En serio? Te creía algo más inteligente para que incurrieras ante semejante dilema. Bueno supongo que estas haciendo méritos para que te inviten a participar más a menudo en TVE.
Siempre pagan justos por pegadores y no es justo que finalmente muchos miembros de estas corales después de semanas ensayando se quedarán sin poder actuar en el gran acto final por 4 fanáticos de su bandera 'castrista'
https://t.co/vFhrnW6fV8
@alejandroTGN Al final la Generalitat sembla una cooperativa, no ni ha prou amb tota la xarxa de funcionaris tècnics que necessitem més i més grups de persones que sempre són del seu cercle.
Desde hoy, nuevas ediciones standard de "La verdad o la imaginación" tanto en vinilo como CD en todas las tiendas físicas.
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