Como cuando tenía 6, como cuando tenía 7, como cuando tenía 8, como cuando tenía 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22 y 23.
Mi ídolo. De toda una vida. Gracias, una vez más.
Le contaré de ti a mis hijos.
Le contaré de ti a mis nietos.
Les contaré lo feliz que me hiciste desde que tengo conciencia. Toda una vida defendiéndote… y hoy podría ser tu último gran día.
Pase lo que pase, gracias por tanto.