He asistido recientemente a una fiesta de graduación en un instituto y la conclusión que saco es que la sociedad en general, y los que somos padres en concreto, nos hemos vuelto cada vez más imbéciles.
Gente que llegó 80 años después de construirse el estadio y que especula con sus viviendas cuando venden o alquilan, calificando de movimiento especulativo a estadios que estaban ahí cuando alrededor solo había caracoles, conejos y musarañas.
@AntonioMaestre Mi libertad de expresión me da para decirle que es usted un primado al servicio de su Amo, que le da para rebuznar de la justicia cuando le toca a su partido.
Y también me da para suscribir lo que cantó el otro día el portero del Sabadell, porque el insulto está despenalizado. 😊
Como puede ser.
Fue uno de los partidos favorables a la despenalización de los insultos, señal de que no lo verá muy poco decoroso y relevante.
A mí me llaman hijo de puta a menudo y me aguanto.
@Tamikarnaval 24 años no. Ojalá los partidos que enarbolan la bandera del feminismo y contra los violadores pidieran la cadena perpetua para los violadores. Pero no lo hacen.
Lo pide un sólo partido y lo tachan de fascista.
Esto se llama un Golpe al Estado de derecho.
Y ahí hay detrás toda una cadena y un programa que dirá que es libertad de expresión.
El ancho del embudo y el uso de los derechos como a mí me de la gana.
Gonzalo Miró: Por qué tenemos que respetar a los jueces? Porque han estudiado? Por lo q hacen?
SI NO RESPETAN LO QUE HEMOS VOTADO, POR QUÉ TENEMOS QUE RESPETARLOS?
QUE NOS RESPETEN Y QUE NO HAGAN POLÍTICA, NO INTENTEN IMPONERNOS A SUS CANDIDATOS!
EL CGPJ DEBERÍA DIMITIR EN BLOQUE
Viva España y viva la bandera que eligió el pueblo, entre ellos mis padres, como unidad de una España que vivió una tragedia y que quería iniciar una etapa unidos de la mano.
🇪🇦🇪🇦🇪🇦🇪🇦
Hoy, en un supermercado,
una señora mayor deja en la cinta:
una barra de pan, jamón cocido y queso.
La cajera pasa todo.
4,80 €.
Abre la cartera.
Empieza a contar monedas muy despacio.
—Espera… creo que no me llega.
Quítame el queso, por favor.
La gente se empieza a desesperar.
La cajera anula el queso.
El total baja, pero aún no le llega.
Traga saliva:
—Entonces solo el pan.
Un chico joven se adelanta:
—Perdona, déjalo todo y ponlo junto a mi compra.
La señora mayor se ruboriza:
—No, de verdad, no hace falta… me da apuro.
El joven sonríe:
—Hoy he cobrado. Vamos a celebrarlo.
Lo dice como si estuviera de broma.
Sin tono de “te estoy salvando”.
Sin cara de héroe.
La mujer solo repite “gracias”.
Una y otra vez.
El chico cambia de tema:
—Hace calor hoy, ¿eh?
Menos mal que el pan sigue estando bueno.
Se ríen.
Cuando salen, ella le toca el brazo:
—Me has ayudado más de lo que crees.
Y el chaval responde:
—No he ayudado a nadie.
Solo he hecho la compra con usted.
Una persona así resulta irresistible.
La manera en que maneja la situación
es tremendamente atractiva.
No se trata de pagar la cuenta.
Se trata de pagarla sin destrozarle el orgullo
a quien tienes delante.