No bajemos la guardia.
Los próximos días serán especialmente complejos: el aumento de las temperaturas dificultará las labores de extinción y elevará el riesgo de incendios.
El Gobierno de España seguirá movilizando todos los medios necesarios, todo el tiempo que haga falta, hasta apagar la última llama.
Hemos declarado hoy como zonas afectadas gravemente por emergencia de protección civil a los territorios afectados y comenzamos a desplegar ayudas destinadas a paliar daños personales y materiales.