Hace un mes me compré un micrófono bluetooth todo entusiasmado para hacerle una entrevista a Martin Kohan. Dió una conferencia muy interesante llamada "Lo que se cifra en el nombre". Esperé que se fueran todos y le quise hacer una pregunta. Volví a casa y lo que se escuchó fue:
los adolescentes TIENEN que dar vergüenza ajena como la hemos dado todos alguna vez, es ley. además lo prefiero mil veces antes de que estén consumidos por la timba
Este momento en el que te cagaste de calor toda la semana sin un minimo de aire sin poder ni dormir y se viene una correntada tremenda antes de la lluvia que limpia todo, amo ese momento no lo puedo explicar me hace bien fisica y mentalmente.