Tal cual. Y todo en cuatro días.
Para construir vivienda pública y crear alternativas habitacionales han necesitado años de anuncios, planes y promesas. Para volver a colocar el problema sobre la espalda del propietario particular, cuatro días y un Consejo de Ministros.
Hay que reconocerles la eficiencia: cuando la vivienda la tiene que poner otro, los plazos administrativos mejoran una barbaridad.