@PanteSilveretta BLOQUEA A TODO EL MUNDO, ES TAN DEMÓCRÁTICO EL GORILA DE MIERDA.
MÁNDAME UMOS SICARIOS COLOMBIANOS, SI TIENES COJONES. EL BOCAZAS DE ESTO QUE DICEN QUE ES UN GOBIERNO, ESTÁ HACIENDO LA PELOTA TODO EL DÍA A SU JEFE SÁNCHEZ, PORQUE PIENSA QUE ES EL PRIMERO EN SUCEDERLE
@PanteSilveretta ¿Por qué no te folla un burro por el culo, Macquillagorila?
Otro en tu lugar, en un país democrático, ya estaría metido en una jaula de por vida comiendo bananas y tocandote tu rabo puludo y llenos chinches.
Pon unos parches a Renfe y retirate, pelota de....
@PanteSilveretta BLOQUEA A TODO EL MUNDO, ES TAN DEMÓCRÁTICO EL GORILA DE MIERDA.
MÁNDAME UMOS SICARIOS COLOMBIANOS, SI TIENES COJONES. EL BOCAZAS DE ESTO QUE DICEN QUE ES UN GOBIERNO, ESTÁ HACIENDO LA PELOTA TODO EL DÍA A SU JEFE SÁNCHEZ, PORQUE PIENSA QUE ES EL PRIMERO EN SUCEDERLE
@PanteSilveretta ¿Por qué no te folla un burro por el culo, Macquillagorila?
Otro en tu lugar, en un país democrático, ya estaría metido en una jaula de por vida comiendo bananas y tocandote tu rabo puludo y llenos chinches.
Pon unos parches a Renfe y retirate, pelota de....
LA PSIQUIATRÍA, LA ÚNICA RAMA DE LA MEDICINA QUE NO HA AVANZADO EN LOS ÚLTIMOS 50 AÑOS
Durante una década, pensé que era bipolar. Gracias a mis lecturas, descubrí que mis cuadros de agitación podían estar causados por los antidepresivos. Decidí suspenderlos progresivamente y la agitación desapareció. Ahora sé que solo sufría una distimia provocada por duelos sucesivos y otras experiencias traumáticas. Desde hace cinco años, no tomo ninguna clase de medicación y llevo una vida perfectamente normal. Durante el último año, he recurrido puntualmente a los ansiolíticos, pues detectaron un cáncer a mi mujer y a veces me he sentido desbordado. Afortunadamente, Piedad está curada. Su última analítica y el TAC han revelado que se ha librado de la enfermedad. Eso sí, tendrá que pasar por revisiones durante años.
La psiquiatría es la rama de la medicina que menos ha avanzado. En los sesenta, el hallazgo de sustancias como el haloperidol y la clozapina lograron la remisión de los síntomas psicóticos. Por desgracia, sus efectos secundarios son devastadores: apatía, somnolencia, sobrepeso, enlentecimiento. Las benzodiacepinas son bastante eficaces para combatir la ansiedad, pero pueden crear una fuerte dependencia. En cuanto a los antidepresivos, su eficacia está muy discutida. Algunos psiquiatras admiten que solo son útiles en un 10% de los casos. La hipótesis de la serotonina ha sido rebatida por la psiquiatra inglesa Joanna Moncrieff. Todo apunta que las enfermedades mentales no son simples alteraciones biológicas, sino respuestas complejas de la mente a problemas emocionales, psicológicos, materiales y sociales. En muchos casos, también están causadas o agravadas por el consumo de drogas.
Los antidepresivos pueden alterar gravemente la personalidad. En EEUU, Australia y otros países, se ha reconocido que algunas conductas violentas han sido instigadas por sustancias como la sertralina o la paroxetina. Yo tomé amitriptilina durante diez años y alteró gravemente mi personalidad. La psiquiatría tiende a negar estos hechos, pues se ha impuesto un modelo biologicista. Además, se ha patologizado el sufrimiento y los médicos de cabecera recetan antidepresivos y ansiolíticos de forma masiva, sin advertir los peligros que entrañan.
No invito a nadie a dejar su medicación, especialmente en los casos de alteraciones psicóticas, pero sí considero que la psiquiatría debería explorar otros caminos, como está sucediendo en países como Noruega y Finlandia, donde se está creando un nuevo paradigma basado en medidas psicosociales. Todas las ramas de la medicina han progresado en el último medio siglo, salvo la psiquiatría. Ese dato debería hacer reflexionar a los profesionales. La ciencia exige autocrítica para avanzar. Hoy en día, millones de personas consumen psicofármacos que no necesitan y eso está creando un gran problema de salud pública. Ya hay centros de desintoxicación que incluyen tratamientos para superar la adicción a las benzodiacepinas.
El dolor emocional forma parte de la vida. No existen pastillas capaces de inducir felicidad, pero sí euforia, un estado patológico. Urge un nuevo paradigma en psiquiatría, basado en una perspectiva holística y no en simples hipótesis biologicistas que no han sido probadas empíricamente. No es menos necesario que la sociedad dejar de estigmatizar la enfermedad mental. Yo aún sufro ataques personales que esgrimen mi erróneo diagnóstico de bipolaridad para intentar descreditarme. Nadie está a salvo del dolor psíquico. Añadir a esa desgracia, marginación y desprecio solo agudiza la vulnerabilidad de todos.
Rafael Narbona
VALENCIA: LOS ESTRAGOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
El huracán Milton provocó 16 muertos en Florida. En cambio, la DANA de Valencia ha causado 155 muertos y aún hay decenas de desaparecidos. ¿Se ha producido una gravísima negligencia por parte de las autoridades? Carezco de criterio para determinarlo, pero el contraste de cifras exige una investigación para determinar responsabilidades.
Muchas de las víctimas son personas vulnerables: ancianos, niños, inmigrantes que vivía en zonas de riesgo. Por supuesto, la ultraderecha no ha prestado atención a este dato. Ha preferido hacer circular el bulo de que se han demolido las presas construidas por Franco, gracias a las cuales se habría evitado supuestamente esta catástrofe. Lo cierto es que en las dos últimas décadas solo se han demolido tres azudes, barreras de unos pocos metros que provocaban riesgos en la seguridad al estar en desuso. Según los expertos, no hay ninguna relación entre los embalses y las inundaciones, pues el desbordamiento de los ríos y los barrancos se ha originado por unas lluvias violentísimas.
Lo que ha sucedido en Valencia pone de manifiesto que el cambio climático es una realidad incontestable. La especie humana tiene dos alternativas: cambiar su estilo de vida y dejar de alterar el equilibrio natural, o encaminarse hacia un futuro de sufrimiento y destrucción. Espero que prevalezcan la sensatez y el amor a la vida. Se lo debemos a las víctimas y a las generaciones que heredarán el planeta.
Rafael Narbona
@Rafael_Narbona Y una lectura te lleva a otras. Hace tiempo que dejé los best-seller para leer solo lo que me aporta conocimiento (no sólo entretenimiento). En los interesantes, dejo reseñas ab aeternum en la esperanza de que algún descendiente tb los lea. “Mestros” uno de ellos.
#dana2024 en #Valencia
Lista de Protectoras damnificadas.
En sus paginas web y perfiles de redes sociales detallan la #ayuda que necesitan.
Difunde,gracias!!!
#DiaDeTodosLosSantos
En un dia tan especial encendemos una vela en recuerdo y memoria de TODOS los animales fallecidos por causa de la #dana.
Los invisibles,los grandes olvidados...
Que la tierra os sea leve.
D.E.P
Los animales son un miembro más de la familia y por tanto a muchas personas les cuesta dejarlos atrás.
La "perspectiva animal" debe estar incluida en los protocolos de emergencias y la tarea titánica de @BombersValencia demuestra que es posible.
EL HUNDIMIENTO DE LA DEMOCRACIA
Wall Street ya da por sentado que Donald Trump ganará las próximas elecciones presidenciales. EEUU corre el riesgo de convertirse en una autocracia. Paradójicamente, Trump es muy popular entre la "white trash", esa capa social que no se ha beneficiado de la prosperidad bajo gobiernos demócratas. ¿Por qué sucede esto? Los demócratas asimilaron las recetas neoliberales a partir de los noventa y sus políticas, lejos de corregir las desigualdades, han mantenido la enorme brecha que separa a ricos y pobres. Los trabajadores ya no confían en los partidos que en el pasado representaron sus intereses.
La izquierda alternativa no ha sabido aprovechar esta situación. En vez de elaborar un discurso basado en la lucha contra la desigualdad, se ha enredado en batallas identitarias, creando estupor y desánimo. En Europa ha pasado lo mismo. Una sociedad desmoralizada y atemorizada piensa que los líderes mesiánicos solucionarán sus problemas y está dispuesta a sacrificar su libertad a cambio de seguridad. No nos encontramos en 1930, pero no sabemos lo que podría suceder en un futuro marcado por las guerras, los desastres naturales y la crisis migratoria.
Los intelectuales ya no son faros morales. La mayoría rehúye el compromiso o se alinea con la ultraderecha. Los que aún siguen alzando su voz, apenas son escuchados, pues la cultura del entretenimiento ha desplazado al deseo de saber para comprender y actuar con un criterio ético. Nos adentramos en un período de inestabilidad y pérdida de libertades y derechos. Es difícil pronosticar cuál será el desenlace.
Rafael Narbona
Hoy día festivo en España y el pueblo de Valencia se ha volcado con los damnificados del temporal. Es conmovedor la riada de personas. Han tomado su pala o su escoba y se ha tirado a la calle. Llevamos andando casi una hora y no paramos de ver voluntarios. Espectacular!
"buscan .. mayores recursos a transferir desde el Estado a las CCAA. Pero el dinero del Estado también es de todos. Y eso supondrá que a los no catalanes les tocará o que les suban los impuestos o un aumento de la deuda. Circunstancias, ambas, indeseables"
https://t.co/iY8fbaGfcR
" Uno depende de Ayuso, el otro del escudero sanchista Puente. En el metro de Madrid hay confort y pocos retrasos, o sea, seguridad. En la Renfe cuando no es la catenaria es una máquina vieja, el caso, demoras e incomodidad para los viajeros"
https://t.co/1tjxXzFsnR
VENEZUELA: VERDADES INCÓMODAS
He borrado dos notas que había publicado sobre las elecciones en Venezuela, pues creo que no había contrastado suficientemente la información. Reitero lo que dije sobre el régimen de Nicolás Maduro, basándome en los informes de Amnistía Internacional. Según Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional, "las autoridades que han ostentado el poder estatal desde, al menos, 2014 hasta hoy han cometido graves y masivas violaciones de derechos humanos, incluidos posibles crímenes de lesa humanidad, y han llevado al país a una emergencia humanitaria compleja que ha empujado a más del 25% de la población a salir de Venezuela, dejando atrás sus hogares y familias". Una izquierda verdaderamente democrática no debe apoyar un régimen de estas características. Lamento que un sector de la izquierda española haya elogiado el chavismo, pero no me parece menos detestable que la derecha haya utilizado el caso de Venezuela para atacar al gobierno socialdemócrata de Pedro Sánchez. Equiparar chavismo y "sanchismo" es pura y obscena demagogia.
Varios observadores internacionales señalan que se ha producido un fraude en las elecciones de 2024. Al parecer, el gobierno de Maduro dispone de un mes para enseñar las actas, pero su conducta hasta ahora ha abonado las sospechas de pucherazo. Desgraciadamente, la oposición posee unas credenciales democráticas bastante dudosas. María Corina Machado ha elogiado a Javier Milei y se acusa a Edmundo González Irrutia de haber colaborado a principios de los ochenta con Leopoldo Castillo, embajador de Venezuela en El Salvador, en la actividad criminal de los escuadrones de la muerte. No sé si es cierto, pero es una acusación gravísima que debe investigarse a fondo, pues de confirmarse, le invalida como candidato democrático.
No es un secreto que EEUU ambiciona controlar las reservas petrolíferas de Venezuela. América Latina sigue siendo su patio trasero y se reserva el derecho de intervenir en su vida política para preservar sus intereses. Pienso que Venezuela se merece un futuro de paz, democracia y prosperidad, pero no creo que la actual oposición sea una alternativa capaz de garantizar esa expectativa. En cualquier caso, debe prevalecer la voluntad del pueblo venezolano y su derecho a expresarse libremente en unas elecciones transparentes y con resultados contrastados.
LA IRRESISTIBLE AMBIGÜEDAD DE CARY GRANT
Cary Grant ha pasado a la historia como un gran seductor. Aunque se retiró en 1966, con solo sesenta y dos años, su hechizo no ha declinado. ¿Cuál es su secreto? O dicho de otro modo: ¿por qué se ha convertido en un mito? Quizás por su ambigüedad. Sus personajes no son héroes de un solo rostro, sino figuras equívocas que se transforman una y otra vez. Nunca sabemos quiénes son realmente, qué esconden detrás de su apariencia amable y elegante. En Charada (Stanley Donen, 1963), Cary Grant es Brian Cruikshank (alias Peter Joshua, alias Alexander “Alex” Dyle, alias Adam Canfield). Hasta el final, no conocemos su verdadero nombre ni a qué se dedica realmente. La ambigüedad de los personajes de Cary Grant resquebraja la idea de que un ser humano posee un “yo” estable y definido. En realidad, cada individuo es una constelación de sentimientos, impulsos y deseos. La paradoja no es un rasgo accidental de la naturaleza humana, sino un aspecto esencial, pero suele ocultarse para no alterar o cuestionar los estereotipos. El equilibrio social depende de esa omisión deliberada.
Brian Cruikshank es un agente de la CIA, pero se hace pasar por hombre de negocios, ladrón y hermano afligido de un difunto. Supuestamente, finge ser otro para ocultar su condición de espía, pero sus mentiras nos sugieren que el concepto de identidad es un simple impostura. Según Pausanias, en el templo de Apolo en Delfos había una inscripción que decía: «Conócete a ti mismo». ¿Es posible o se trata de una misión irrealizable? ¿Quién es realmente Roger O. Thornhill, el personaje que interpreta Cary Grant en Con la muerte en los talones (Alfred Hitchcock, 1959)? ¿Un ejecutivo publicitario o un hombre astuto y valiente con un talento innato para sobrevivir al peligro? En Arsénico por compasión (Frank Capra, 1944), ¿quién es Mortimer Brewster, soltero impenitente y escritor de best-seller? ¿Un oportunista que escribe contra el matrimonio o un recién casado que sueña con la vida hogareña? ¿Un auténtico Brewster o un huérfano adoptado por dos viejecitas compasivas que fingen ser sus tías? La ambigüedad no es solo un rasgo de Mortimer, sino una inquietante característica de sus benefactoras, dos envenenadoras a las que el vecindario considera un ejemplo de civismo y generosidad. En el sótano de su casa hay trece cadáveres enterrados, pero todo el mundo considera que ese hogar irradia bondad.
El estilo interpretativo de Cary Grant no nos hace dudar tan solo del principio de identidad. Además, nos sitúa en el terreno de la ambigüedad moral. En Sospecha (Alfred Hitchcock, 1941), se pone en la piel de Johnnie Aysgarth, un playboy que se casará con la tímida y no muy atractiva Lina McLaidlaw (Joan Fontaine), con la intención de vivir a su costa. Aficionado a las apuestas, cometerá un desfalco para pagar sus deudas y, aparentemente, planeará asesinar a su esposa. Cuando le lleva un vaso de leche a la cama, todo sugiere que está envenenándola. En realidad, su propósito no es matarla, sino suicidarse, pero su conducta no puede ser más inquietante. Su encanto parece una máscara concebida para ocultar una absoluta falta de escrúpulos. Al parecer, Hitchcock pretendía que Aysgarth fuera realmente un asesino, pero la productora no lo consintió, pues habría arruinado la imagen de Cary Grant. Personalmente, la falta de escrúpulos de Aysgarth me horroriza menos que la frialdad de T. R. Devlin, un agente secreto que en Encadenados (Alfred Hitchcock, 1946) utiliza a Alicia Huberman (Ingrid Bergman) para infiltrarse en una organización neonazi establecida en Brasil. A pesar de sentirse atraído por ella, consiente que se case con Alexander Sebastian (Claude Rains), un peligroso magnate fascinado por Hitler, asumiendo que es el coste inevitable de una operación orientada a desmantelar una conspiración.
La ambigüedad moral de los personajes de Cary Grant arroja sombras sobre nuestra concepción del bien y el mal. Aysgarth parece un malvado, pero despierta nuestra simpatía. Es alegre, ocurrente, extrovertido. ¿Puede el encanto movilizar una indulgencia inmerecida? ¿Acaso Alber Speer, el arquitecto de Hitler, no se salvó de la pena capital gracias a que se comportaba como un caballero y hablaba un inglés impecable? ¿Están sujetos los juicios morales a emociones superficiales y poco edificantes? Devlin es cínico e impasible, pero está en el bando correcto. Aunque exige algo inmoral, tendemos a disculparlo porque trabaja para una buena causa. ¿No es cierto que actúa de un modo maquiavélico? ¿Puede un fin justo excusar métodos crueles? ¿Es el bien una noción elástica y relativa? En Atrapa a un ladrón (Alfred Hitchcock, 1955), Cary Grant es John Robie, un sofisticado ladrón de joyas. Sus delitos nos parecen totalmente excusables, pues sus víctimas solo son millonarios que pueden reponer los bienes sustraídos. ¿No dijo Proudhon que la propiedad es un crimen? En cierto sentido, Robie parece un justiciero. No es Robin Hood, pues no reparte el botín entre los pobres, pero humilla a los ricos y poderosos, lo cual siempre es gratificante. Gracias a sus audaces golpes, descubrimos que los privilegios, a menudo injustos, no son inviolables.
En el terreno sexual, los personajes de Cary Grant también son ambiguos. En La fiera de mi niña (Howard Hawks, 1938), David Huxley es un paleontólogo con una rutina apacible, pero Susan Vance (Katharine Hepburn), una alocada joven de la alta sociedad, le apartará de su trabajo y, entre otras cosas, le despojará de su ropa, obligándole a ponerse una bata de mujer. Cuando la tía de Susan, una filántropa, le pregunta por qué se ha vestido así, da un salto y contesta: “Porque me he vuelto marica”. En España, el doblaje cambió la frase, sustituyendo “marica” por “loco”. En La novia era él (Howard Hawks, 1949), Grant da vida a Henri Rochard, un capitán de los servicios de contraespionaje francés que se enamora de Catherine Gates (Ann Sheridan), teniente del ejército norteamericano. Tras casarse con ella, se hará pasar por mujer para poder viajar a los Estados Unidos como cónyuge de un militar. Se ha escrito mucho sobre la homosexualidad de Cary Grant. En algunos lugares se afirma que ejerció la prostitución masculina. Otros aseguran que era bisexual. Los doce años que convivió con Randolph Scott sugieren un idilio y no mera camaradería. Marlene Dietrich compartió lecho con Cary Grant y cuando le pidieron que calificara la experiencia, respondió: “Suspenso. Demasiado marica”.
Con un gran sentido del humor, el actor comentó en una ocasión: “Todo el mundo quiere ser Cary Grant. Incluso yo quiero ser Cary Grant”. Tal vez ese deseo nace del anhelo de liberar todas las personalidades que se agitan en nuestro interior. Cary Grant es un mito porque fue sucesivamente un seductor, un galán, un espía, un aviador, un buscavidas, un borracho, un ejecutivo, un ladrón, un travesti y unas cuantas cosas más. La ambigüedad no es un vicio, sino una forma de vivir otras vidas y Cary Grant, maestro del claroscuro, nos ayudó a comprender que para ser uno mismo, hay que tener el coraje de ser otro. O, mejor aún, otros.
RAFAEL NARBONA
Publicado en El Cultural el 28 de marzo de 2023
https://t.co/7DNEYvGm0X
Parece que la gente ve desventajas en los perros mayores a la hora de adoptar, pero estos animales tienen también muchas ventajas: son mucho más tranquilos que un cachorro, ya se conoce el carácter que tienen, etc.
Estos abuelitos merecen la oportunidad de pasar sus últimos días en el calor de una familia, sentir que les quieren, saber que son importantes para alguien.