No sé si estás tranquilo o nervioso por haber reproducido, desde la televisión pública y a costa del dinero de todos, el argumentario de las élites gubernamentales que han destrozado el mercado de la vivienda en España. Pero tus excusas no se sostienen. https://t.co/2yTLceKJgj
¿Qué carreras universitarias NO deberías estudiar en 2026?
De mejor a peor...
D (Aún aceptable)
• Ingeniería informática
• Matemáticas
• Ingeniería de datos
• Ciberseguridad
C (Regular)
• ADE
• Economía
• Marketing
• Derecho
B (Trampa) ↓↓
¿Qué se supone que va a salvar Abascal?
Las pensiones ni las menciona
En política exterior es un siervo de Trump
En el mercado laboral es más intervencionista que el PSOE
Del histórico discurso del Primer Ministro de Canadá de ayer, me quedo con esto:
"Pero cuando solo negociamos bilateralmente con un hegemón, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía. Es la representación de la soberanía mientras se acepta la subordinación.
En un mundo de rivalidad entre grandes potencias, los países intermedios tienen una elección: competir entre sí por el favor o unirse para crear un tercer camino con impacto."
#ÚltimaHora 🔴 Un muerto y quince heridos en el descarrilamiento de un tren en Gelida (Barcelona) tras colisionar con un muro de contención https://t.co/ncVKBZHkdj
Es compatible:
- Criticar que EEUU vulnera el derecho internacional y su derecho interno
- Criticar que Maduro vulneró su derecho interno dando un golpe de Estado
- Reconocer que la prioridad de EEUU no es liberar a los venezolanos
- Celebrar la caída de la tiranía chavista
Escribir bien no es rellenar renglones con palabras ampulosas. El texto de Julito Llorente sufre de una afectación insoportable. Llorente no está escribiendo un análisis político; está intentando decirnos que es un gran esteta que sabe manejar las palabras como nadie. Utiliza términos como "beoda", "anómica", "taumaturgia", "oblación" o "telos" no por precisión, sino para envolverse en un aura de superioridad moral y estética.
Cree que citar a Chesterton y usar palabras que nadie ha pronunciado desde 1950 equivale a tener razón. El texto suena cursi y suena carca: mucho adorno retórico para ocultar que, en el fondo, no está diciendo nada interesante, solo repitiendo viejos tópicos. Ni siquiera es muy original.
El autor demuestra no haber entendido (o no querer entender) qué es el liberalismo. Reduce a Adam Smith y a Hayek a caricaturas de villanos de Dickens. Afirma que el liberalismo es la "santificación del egoísmo". Ignora deliberadamente que Adam Smith escribió La Teoría de los Sentimientos Morales antes que La Riqueza de las Naciones, y que el liberalismo clásico se basa en la cooperación voluntaria, no en el aislamiento autista.
Confunde la neutralidad del Estado (que permite que convivan distintas fes) con el relativismo moral del individuo. Al liberalismo no le importa si tu fe es "brumosa" o "militante"; lo que le importa es que no uses el BOE para imponérsela al vecino. Creo que eso es lo que le molesta al autor.
Cuando Llorente dice que la libertad liberal es una "quimera" y aboga por la libertad orientada al "telos" (el fin último), lo que está diciendo en realidad es: "No eres libre para hacer lo que quieras, solo eres libre para hacer lo que yo (y mi interpretación rancia de lo que es el catolicismo) digo que es bueno".
Es la clásica soberbia clerical. Pero es que el catolicismo no es lo que él cree que es. Desprecia la autodeterminación del individuo porque considera que el ciudadano promedio es un niñato estúpido que necesita un tutor moral (él y los suyos) que le diga cuál es su "fin natural".
El apartado sobre economía es sonrojante. Intenta refutar siglos de teoría económica con metáforas de jardinería. El súmmum de la cursilería es cuando dice "el jardinero cultiva para que el mirlo cante". Parece una frase de Peter Sellers sacada de Bienvenido Mr. Chance.
En el fondo, este texto destila resentimiento. Le molesta que el liberalismo haya triunfado porque eso significa que la religión ya no es el eje vertebrador obligatorio de la sociedad, sino una opción privada. Llama "dogmáticos" a los liberales por defender la convivencia de cosmovisiones, mientras él añora un mundo monolítico donde su dogma sea la ley. Nadie más dogmático que él.
"¿Son conciliables el liberalismo y la fe católica?", se pregunta Julito. Y sostiene rotundamente que no. Porque él lo vale. En fin, se necesitan más lecturas y menos lenguaje gongorino para intentar convencernos de que la libertad individual es poco menos que una herejía.
Alemania reformará las pensiones para no condenar a los jóvenes.
Merz justifica la medida por el cambio demográfico, para que los jóvenes no sean cargados adicionalmente con el pago de las jubilaciones.