Una terciaria criatura, ¿cuántas obscenas personas persiguen a Su Santidad, Esmeralda? Detrás de @NOTASHINYONE, los pasos son asaltos por sobre torpezas.
—Y éramos, entonces, cientos... ¿Sabéis? Para ser un <algo>, os veo muy... <Vos> en <piel>.
Casi escapa del caballero una risa por la imagen en su cabeza.
—Sabréis disculpadme pues he oído de peores destinos que convertir camisas en armas para eliminar enemigos aleatorios, ¿dónde conseguís tales alimentos capaces? Vuestra Esmeralda debe ser distinta a la mía...
entonces, una mujer pez? Poco entiende, solo quiere a la mujer, sea pez o no.
—¿Os habéis...?
Caprichoso, lo ansioso lo sumerge en la marea tras abandonar sus pertenencias de acero, intentando abrir los ojos y contener la respiración a la vez.
entonces, una mujer pez? Poco entiende, solo quiere a la mujer, sea pez o no.
—¿Os habéis...?
Caprichoso, lo ansioso lo sumerge en la marea tras abandonar sus pertenencias de acero, intentando abrir los ojos y contener la respiración a la vez.
La luna refleja algo plateado moviéndose detrás de ese rostro femenino antes de oscurecerse, dejando sal y espuma en donde creyó haber visto algo. Casi resbala dentro del agua, alcanza a retroceder y quitarse el cinturón de su espada, apoyándolo sobre las maderas.
¿Ella era, (c)
@rebelbloodfire —Un mago malvado con cara de pordiosero y mejillas hundidas.
El zorro hablando de colas, un mechón pelirrojo se eriza puntiagudo cuando un grupo de ebrios lo choca y decide arrimarse más en la interacción, agachándose al sostener su capa verde con la zurda.
—¿Lo has visto?
No es común que ingrese a bares, pero le ha parecido ver un rostro en @rebelbloodfire que solo comprobó desconocer cuando lo sostuvo del brazo.
—Ah– Vale, comprendo.
No lo hace.
—Lucís como alguien, como un amigo.
la frialdad y lo helado de la temperatura.
—¡Dis–...!
Un instinto lo manda a callar, sintiendo la piel erizarse como una gallina... ¿Es una mujer? Cree, sí, una mujer. Una hermosa mujer. Intenta extender la mano para ella.
—¡Damisela! ¡Tomad mi mano, la sacaré de allí!
En la oscuridad, cualquier figura a mínima antropomorfa reluce como un humano para quien alguna vez fue un altanero zorro. Apoya las rodillas al borde del muelle y las manos se enganchan allí, intentando arrimarse mejor a la marea para ver esa figura bailando bajo