Amigos sí saben que no tienen que hacer estas comparaciones tan ridículas en este momento? Menos cuando hay gente literalmente buscando a su familia y a sus animales? Nadie les preguntó y a nadie le importa qué harían porque evidentemente son estúpidos
Este es el efecto Poveda. Una prueba de que solo se necesita un caso ambiguo para poner en duda toda la VBG que hemos vivido las mujeres.
Como un caso particular se usa para deslegitimar no un - hecho aislado- sino toda una violencia estructural. (Revictimizando además)
amiga si usted quiere hacerle frente a los derechos de las mujeres TIENE QUE COMER. coma lo suficiente, haga ejercicio y mantenga el cuerpo fuerte, porque nos quieren débiles, pequeñitas, indefensas y diciendo que ser flaca es el outfit.
no copie de nada.
Being 10 years old and making your debut in epigenetic trauma research all because you noticed your caterpillars still loved you after becoming butterflies is so profound and poetic and impressive. I love children and their incredible hearts and minds!!!!!!
Te matan cuando salís a bailar, cuando tenés una cita, cuando lograste separarte, cuando hiciste la denuncia, cuando todavía no la hiciste, cuando vas a una entrevista de laburo, cuando estás entrando o saliendo del trabajo, cuando estás en tu casa, cuando estás en la calle
Pensé muchas veces antes de publicar esto, porque es algo muy personal para mí, pero sobre el tema de Rafael Poveda solo diré una cosa:
Es muy cómodo opinar desde una situación que uno nunca ha vivido, quienes hemos sido víctimas de abuso sexual sabemos que el consentimiento no siempre es tan simple como decir "aceptó" o "no aceptó". Muchas veces una persona dice que sí porque tiene miedo, porque se siente vulnerable, porque existe una diferencia de edad, de poder o porque percibe que negarse puede traer consecuencias, y eso no significa necesariamente que ese consentimiento haya sido completamente libre.
Por eso, y porque lo he vivido, me preocupa leer a tantas personas descalificando un testimonio con frases como: "aceptó el café", "aceptó los regalos", "subió al apartamento" o "pudo haberse ido".
Créanme cuando les digo que ninguna de esas cosas, por sí sola, demuestra que todo lo que ocurrió después fuera deseado o libremente consentido.
Cada caso debe investigarse con rigor y respetando la presunción de inocencia, pero también entendiendo que las dinámicas de coerción no siempre implican fuerza física o una amenaza explícita, a veces la presión proviene de una diferencia de edad, de poder, de experiencia o simplemente de una situación en la que la persona siente que no tiene una salida real. Reducir toda la discusión a "ella aceptó estar ahí" es desconocer cómo pueden manifestarse muchas situaciones de abuso.
Aclaro algo importante: no estoy diciendo que Rafael Poveda sea culpable o inocente, ni que los testimonios sean necesariamente verdaderos o falsos. Lo que sí estoy diciendo es que no podemos desestimar el relato de una presunta víctima únicamente porque, desde nuestra experiencia, creemos que nosotros habríamos actuado distinto o porque interpretamos ese consentimiento como completamente libre.
No pretendo convencer a nadie, solo comparto mi perspectiva como alguien que también fue víctima de abuso sexual. Desde afuera, muchas personas dirían que yo di mi consentimiento, la realidad es que estaba en una situación de vulnerabilidad, con una diferencia de edad, de fuerza y de experiencia que hicieron que ese "sí" no fuera tan libre como parecía.
Ojalá nunca tengan que vivir una situación así para entender que el consentimiento no siempre puede analizarse únicamente por lo que una persona hizo desde afuera, sino también por el contexto en el que tomó la decisión.