Le lame un pezón y tira de él con los dientes. Tōya responde murmurando un "sí" y frotándose con más presión. Imagina que se lo está penetrando, que así como las paredes succionan sus dedos, también succionan su miembro.
—Por favor, Gira...
—Hoy no.
Desliza uno adentro y Giran gime despacio. Mete el segundo hasta el fondo. Mientras, se frota contra el apoyabrazos mullido del sofá.
—Ninfómano de mierda.
—Insúltame de nuevo y te la meto ahora, al pelo y sin esperarte.
Giran gime y le levanta la camisa.