Si supieras de verdad lo que es luchar con tu propia cabeza todos los días, entenderías por qué uno actúa de ciertas formas. Que tener ansiedad no es una moda y ser intenso no es por gusto, es la ansiedad ganándole a uno mismo.
Soy la clase de mujer que enfrenta sus días difíciles en silencio. No me quejo mucho, no siempre pido ayuda y rara vez me desahogo. Cargo con mi propio peso y siempre voy por la vida con esa mentalidad de: “ya encontraré la forma de solucionarlo”
Mi respuesta mas elegante siempre ha sido el silencio, y mi defensa mas fiel, el tiempo.
Porque el silencio aclara y el tiempo, inevitable, pone todo en su lugar.