“No tiene sentido lo grandota que la tienes”, agarró mis huevos, los apretó y siguió chupando, podía sentir el tope de su garganta de tan fuerte que se la metía. “Dámela todita, quiero esa lechita para mi, aliméntame, esta bebé no ha comido nada, por fis”.
Los videos que me envía después de decirme que no podíamos hablar más ya que el chico con el que está saliendo se siente inseguro.
“¿No quieres llenar cada lunar de mi cuerpo de lechita? Ve al baño y llámame, quiero verte masturbar hasta que acabes”.
Hoy faltará a la universidad, voy a pasar por usted, la quiero vestida con esa deliciosa faldita corta y sin ropa interior.
Subió al auto, miré sus ojos y dije “ya sabe que hacer”, abrió sus piernas, comencé a masturbarla diciéndole lo buena chica que era.