Hace años, Trump parecía la opción para evitar el belicismo demócrata. Pero no. Error. En EEUU da igual quién gobierne. Es el Imperio Depredador por antonomasia. Es la guerra, la depravación y la muerte. Un país forjado por esclavistas, a través del genocidio indígena, el latrocinio de territorios y la subordinación de naciones soberanas. Y su pueblo, con derecho a portar armas, solo las utiliza para matar pobres, negros e hispanos. Es el capitalismo realmente existente. Prefiere destruir el mundo antes que ceder su trono a otros. EEUU es el mal.
@ToniKX3@47Tolkien Yo creo que la cocina española no está lo suficientemente valorada fuera. En cualquier caso estoy contigo: Comida cantonesa , Vietnam , Perú … hay mucho mundo y mucha calidad fuera de España
La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. La misma que hemos mantenido en Ucrania y Gaza.
No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a la población civil.
No a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de bombas.
No repitamos los errores del pasado.
NO A LA GUERRA.
Estamos al borde de la Tercera Guerra Mundial, la primera guerra que va a abarcar todo el planeta de verdad, y la primera, que se sepa, iniciada por pederastas. La gente de bien está con Irán y contra Israel. Se acabaron las tibiezas y las tonterías.
@marcvidal La industria audiovisual va a cambiar para siempre (como otras industrias) y esto ya no hay quien lo pare. Mas nos valdría alguien al frente abriendo este debate y aportando soluciones , porque la sociedad no está preparada para lo que nos viene.
Rufián explica su posición con respecto al rearme de la UE para apoyar a Ucrania contra Rusia: “A Putin y a Trump hay que combatirlos”.
¿En serio pensábais que un antiimperialista genuino estaría recibiendo el respaldo de La Sexta?
"MI PAPÁ MURIÓ HACE 10 AÑOS. AYER… ME ESCRIBIÓ UN CORREO" 💬💔
Asunto:
“Ya vi que te vas a casar. Abre el archivo adjunto”
No creo en fantasmas.
Nunca creí. Soy ingeniero. Vivo de datos, lógica, causas y efectos. De cosas que se pueden explicar
Por eso nada me preparó para ver el nombre de mi papá en mi bandeja de entrada… Con fecha de hoy
No sentí miedo.
Sentí vacío.
Mi papá, David, murió cuando yo tenía 15 años. Cáncer de páncreas
De esos que no avisan y no perdonan.
En sus últimos meses pasaba horas encerrado en su estudio, frente a la computadora
Mi mamá decía: Está ordenando sus cosas. Yo pensaba que cerraba cuentas. No sabía que estaba peleando contra el tiempo… Por mí
Cuando murió, el mundo se apagó. Me quedé siendo un adolescente sin manual:
sin papá, sin respuestas, sin saber cómo se vive así
Entonces llegó el primer correo. El día que cumplí 18. 12:01 a.m
Asunto: Ya eres legal.
Casi dejo caer el celular
Era su voz.
Feliz cumpleaños, hijo. Hoy ya eres un adulto… Y vamos a tomarnos un buen vino juntos
Me mandó al garaje.
Ahí estaba la botella que compró el día que nací. Lloré en el piso como no lloré ni en su funeral
Ese día entendí todo: correos programados para no perderse mi vida. Para seguir siendo mi papá incluso muerto
Pero lo de ayer fue distinto.
Ayer le pedí matrimonio a Clara.
No lo publiqué. No lo conté. Solo mi mamá y dos amigos lo sabían
Y aún así, hoy llegó otro correo.
Asunto: Operación Boda.
Pensé lo peor.
Que alguien había hack3*do su cuenta
Que era una broma cruel. Abrí el archivo. Y ahí estaba él. Cansado. Enfermo. Pero sonriendo. Con su corbata azul
Hola, futuro novio. Hoy no puedo estar ahí para ayudarte… Así que vamos a practicar.
Diez minutos siendo mi papá otra vez.
Corrigiéndome. Calmándome
Respira… No aprietes tanto, por la izquierda… Yo no veía el video Yo estaba ahí con él
Al final se acercó a la cámara: Hijo, no importa con quién te cases, mientras se ría de tus chistes malos. Si se ríe, es ella
El matrimonio no es 50/50… Es 100/100 del que pueda darlo ese día. Yo voy a estar ahí. En primera fila. Aunque no me veas.
Cuando terminó, entendí algo: Mi papá no estaba ordenando papeles. Estaba dejándome un mapa para la vida
Mi tío tiene instrucciones para enviar esos correos en cada momento importante. Tal vez haya uno para cuando tenga un hijo o compre mi primera casa
La tecnología puede ser fría.
Pero el amor… El amor es capaz de atravesar el tiempo, la muerte y el silencio solo para decirte: 💬 “Arréglate la corbata, hijo. Hoy es un gran día”
Importa el color del gato o importa que cace ratones?
Los chinos hace décadas que renunciamos a debates ideológicos vacíos sin sentido.
"El desarrollo es lo que debe prevalecer de verdad" es la sabia enseñanza de Deng Xiaoping.
@MannyPel@Ma_WuKong También puedes decir lo que paga ese conductor por comer o por vivienda , además de no ser cierto , porque pagarías algo más por ese trayecto , si no saca el DiDi y lo demuestras
In China, driverless delivery vans have become a total meme, they plow through crumbling roads, fresh concrete, motorcycles, anything.
Nothing stops them.
The US Can’t Kick China Out of Latin America Anymore
Why Trump’s New Monroe Doctrine Is Already Too Late
When Trump talks about “taking back” Latin America, about restoring the Monroe Doctrine, around dragging Venezuela, Panama, Brazil, and the rest of the continent back under Washington’s exclusive jurisdiction, many people still interpret this as strength.
It isn’t.
It is exposure.
Only someone who has run out of cards flips the table.
Only a gambler close to bankruptcy reaches for robbery.
If U.S. sanctions still worked, if dollar hegemony were still intact, if political pressure, financial warfare, and diplomatic isolation still delivered results, Washington would not need to personally step into the mud — threatening kidnappings, floating regime-change fantasies, or openly talking about seizing resources as collateral.
This is not muscle-flexing.
This is imperial afterglow.
And the key misunderstanding in Washington is this: the outcome of this struggle does not hinge on whether Maduro survives, or whether a government falls. It hinges on something much more banal, much more material.
When the U.S. looks down at what it still calls its “backyard,” it no longer sees American soil.
It sees Chinese soybeans growing in the fields.
Chinese cranes loading containers in the ports.
Chinese power grids, telecom systems, roads, and railways quietly humming underneath daily life.
This is more powerful than ideology.
That is infrastructure, the backbone of economy.
And infrastructure does not disappear on command. Removing China from Latin America is removing the infrastructure and collapsing the fragile economies.
The Real Endgame: Resources, Collateral, and a Dollar Under Pressure
Trump’s Venezuela obsession is not about democracy, human rights, or even oil in the traditional sense. It is about collateral.
The United States is cornered by its own balance sheet.
In the coming year alone, Washington needs to roll over and issue roughly five trillion dollars in new Treasury debt just to service maturing obligations. But fewer and fewer countries are willing to absorb U.S. debt at scale. Commodity trade is slowly de-dollarizing. If the U.S. is forced to monetize its own debt by printing money to buy Treasuries, inflation becomes uncontrollable.
That path cannot be allowed.
So the theory emerging in Washington is simple: secure massive pools of real assets — oil, gas, rare earths, minerals — re-peg them to the dollar, and restore confidence through material backing.
Venezuela.
Greenland.
Latin America.
On paper, Venezuelan oil reserves are worth tens of trillions. In reality, Venezuelan oil can't be monetized so easily.
Venezuela’s Oil Trap: Why China Cannot Be Replaced
Venezuelan crude is among the most difficult on Earth to monetize. It is extra-heavy, buried deep, and requires extremely sophisticated extraction, upgrading, and transport infrastructure.
Only two countries on Earth have the technical and industrial depth to build and operate such systems at scale: China and the United States.
China already did it.
China buys roughly 70% of Venezuela’s oil. China financed, built, and operates much of the infrastructure that makes that oil usable and exportable.
If China is pushed out, who replaces it?
American oil majors — Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips (COP) — have no incentive to sink one hundred billion dollars over five years into facilities that could be expropriated the moment political winds shift again. The risk profile is suicidal.
And even if U.S. companies did step in, who would they sell to?
China is the only buyer large enough, patient enough, and technically compatible with this type of crude. If China is expropriated and sanctioned out of Venezuela, retaliation is inevitable. Supply chains will be disrupted. Markets will close. Sanctions will travel both ways.
Washington’s Venezuela fantasy collapses under its own economic logic.
Durísimo testimonio de los argentinos damnificados por los incendios en la Patagonia:
“Nos quemaron el paraíso loco, acá todos sabemos que están vendiendo tierras a los israelitas”
La verdadera razón de la invasión de Venezuela por Estados Unidos se remonta a un acuerdo concluido por Henry Kissinger con Arabia Saudita en 1974.
Y voy a explicarte por qué, en realidad, se trata de la SUPERVIVENCIA del propio dólar estadounidense.
Ni las drogas.
Ni el terrorismo.
Ni la “democracia”.
Se trata del sistema del petrodólar, que permitió a Estados Unidos mantenerse como la potencia económica dominante durante 50 años.
Y Venezuela acaba de amenazar con ponerle fin.
Esto es lo que realmente ocurrió:
Venezuela posee 303 mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo.
Las más grandes del mundo.
Más que Arabia Saudita.
El 20 % del petróleo mundial.
Pero aquí está lo que realmente importa:
Venezuela vendía activamente ese petróleo en yuanes chinos, y no en dólares.
En 2018, Venezuela anunció su intención de “liberarse del dólar”.
Comenzaron a aceptar yuanes, euros, rublos —todo menos dólares— para su petróleo.
Solicitaron ingresar a los BRICS.
Estaban estableciendo canales de pago directos con China, eludiendo por completo el sistema SWIFT.
Y disponían de suficiente petróleo para financiar la desdolarización durante décadas.
¿Por qué es importante esto?
Porque todo el sistema financiero estadounidense se apoya en una sola cosa:
El petrodólar.
En 1974, Henry Kissinger cerró un acuerdo con Arabia Saudita:
Todo el petróleo vendido en el mundo debe cotizarse en dólares estadounidenses.
A cambio, Estados Unidos garantiza su protección militar.
Este acuerdo único creó una demanda artificial de dólares a escala mundial.
Todos los países del mundo necesitan dólares para comprar petróleo.
Esto permite a Estados Unidos imprimir dinero a voluntad, mientras otros países tienen que trabajar para obtenerlo.
Financia al ejército.
Al Estado de bienestar.
Al gasto deficitario.
El petrodólar es más importante para la hegemonía estadounidense que los portaaviones.
Y existe un patrón recurrente en lo que les ocurre a los dirigentes que lo desafían:
2000: Saddam Hussein anuncia que Irak venderá su petróleo en euros y no en dólares.
2003: Invasión. Cambio de régimen. El petróleo iraquí se reconvierte inmediatamente al dólar. Saddam Hussein es linchado.
Nunca se encontraron armas de destrucción masiva porque nunca existieron.
2009: Gadafi propone una moneda africana respaldada en oro, el “dinar de oro”, para el comercio del petróleo.
Los correos electrónicos filtrados de Hillary Clinton confirman que esta fue la razón PRINCIPAL de la intervención.
Extracto de un correo:
“Este oro estaba destinado a establecer una moneda panafricana basada en el dinar de oro libio.”
2011: La OTAN bombardea Libia. Gadafi es sodomizado y asesinado. Libia alberga hoy mercados de esclavos a cielo abierto.
“Vinimos, vimos, murió”, dijo Clinton riendo ante la cámara.
El dinar de oro murió con él.
Y ahora, Maduro.
Con cinco veces más petróleo que Saddam y Gadafi juntos.
Venta activa en yuanes.
Creación de sistemas de pago fuera del control del dólar.
Solicitud de adhesión a los BRICS.
Asociación con China, Rusia e Irán.
Los tres países a la vanguardia de la desdolarización mundial.
No es una coincidencia.
Desafiar al petrodólar → cambio de régimen.
Cada. Vez.
Stephen Miller (asesor de seguridad interna de EE. UU.) lo dijo literalmente en voz alta hace dos semanas:
“La industria petrolera venezolana fue creada gracias al sudor, la ingeniosidad y el trabajo de los estadounidenses. Su expropiación tiránica constituye el mayor robo de riquezas y bienes estadounidenses jamás registrado.”
No lo ocultan.
Afirman que el petróleo venezolano pertenece a Estados Unidos porque empresas estadounidenses lo explotaron hace 100 años.
Siguiendo esa lógica, toda nacionalización de recursos en la historia sería un ‘robo’.
Pero aquí está el problema MÁS PROFUNDO:
El petrodólar ya está muriendo.
Rusia vende su petróleo en rublos y yuanes desde la guerra en Ucrania.
Arabia Saudita discute abiertamente pagos en yuanes.
Irán comercia en monedas distintas al dólar desde hace años.
China creó CIPS, su propia alternativa a SWIFT, con 4,800 bancos en 185 países.
Los BRICS desarrollan activamente sistemas de pago que eluden totalmente el dólar.
El proyecto mBridge permite a los bancos centrales liquidar transacciones instantáneamente en monedas locales.
La adhesión de Venezuela a los BRICS, con 303 mil millones de barriles de petróleo, aceleraría este proceso de manera exponencial.
Este es el verdadero objetivo de la invasión.
No se combate el narcotráfico. Venezuela representa menos del 1 % de la cocaína consumida en EE. UU.
No es terrorismo. No existe ninguna prueba de que Maduro dirija una “organización terrorista”.
No es democracia. Estados Unidos apoya a Arabia Saudita, que no celebra elecciones.
Se trata de mantener un acuerdo de 50 años que permite a Estados Unidos imprimir dinero mientras el mundo trabaja para él.
Y las consecuencias son aterradoras:
Rusia, China e Irán ya lo califican como una “agresión armada”.
China es el mayor cliente petrolero de Venezuela. Pierde miles de millones.
Los países BRICS presencian la invasión de un país que comercia fuera del dólar.
Todos los países que contemplan la desdolarización han recibido el mensaje:
Desafíen al dólar y los bombardearemos.
Pero aquí está el problema…
Este mensaje podría acelerar la desdolarización, no detenerla.
Porque ahora todos los países del Sur global saben qué ocurre cuando se amenaza la hegemonía del dólar.
Y comprenden que la única protección es ir MÁS RÁPIDO.
El momento también es inquietante:
3 de enero de 2026: Venezuela es invadida. Maduro es capturado.
3 de enero de 1990: Invasión de Panamá. Captura de Noriega.
36 años de diferencia. Casi el mismo día.
El mismo escenario. La misma excusa del “narcotráfico”.
La misma razón real: control de recursos estratégicos y rutas comerciales.
La historia no se repite. Rima.
¿Qué sucede ahora?
La conferencia de prensa de Trump en Mar-a-Lago marca el tono.
Las compañías petroleras estadounidenses ya están en fila. Politico informó que fueron contactadas sobre un “retorno a Venezuela”.
Se instalará una oposición. El petróleo volverá a cotizarse en dólares.
Venezuela se convierte en otro Irak. Otra Libia.
Pero hay una pregunta que nadie hace:
¿Qué sucede cuando ya no se puede imponer el dólar a punta de bombas?
¿Cuándo tendrá China suficiente poder económico para responder?
¿Cuándo los BRICS, que controlan el 40 % del PIB mundial, dirán “no más dólares”?
¿Cuándo el mundo comprenderá que el petrodólar se mantiene mediante la violencia?
Estados Unidos acaba de mostrar sus cartas.
La pregunta es si el resto del mundo acepta el juego o si está faroleando.
Porque esta invasión es una confesión de que el dólar ya no puede competir por sus propios méritos.
Cuando hay que bombardear países para obligarlos a usar tu moneda, es porque esa moneda ya está muriendo.
Venezuela no es el comienzo.
Es el final desesperado.
¿Qué opinas?