Mi SILENCIO dice mucho, porque normalmente soy el tipo de persona comunicativa, que pelea, que llora, que bromea, hace un chiste, que pide disculpa la y hace TODO para solucionar las cosas. Pero si llego al punto en que me callo y me alejo es porque llegué a mi LÍMITE.
Me falló gente que me vio llorar, le abrí las puertas de mi casa, se quedó a comer, y conoció a mi familia. Así que a estas alturas nada me puede sorprender.