Amiga, cuando conoces el princess treatment, ya no hay vuelta atrás. Que te abran la puerta, que no te dejen sacar la cartera, que planeen las citas, resuelvan, estén presentes y hagan todo por hacerte la vida más fácil…el mínimo esfuerzo deja de parecer suficiente.
Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo. Si me dan ausencia, respondo con distancia; si están, estoy: si me cuidan, cuido. Aprendí a ser recíproca en todo, en el amor y en el desinterés.