@lovebypapelon@eldiarioes@Rakelmarkos El problema de fondo es el sectarismo de los "hooligans" políticos, incapaces de aplicar el mismo rasero: la verdadera integridad pasa por exigir transparencia y condenar la corrupción (caiga quien caiga, como en el caso de Ábalos) sin recurrir a excusas infantiles.
@eldiarioes@Rakelmarkos Y todos aplaudiendo como focas y pensando que así joden a los 'zurdos', animalitos, en el fondo dan ternura. Lo siento por los que no quieren que su comunidad les robe.
Así es exactamente como se fabrican las campañas de odio. Si hace unos días veíamos a una 'señora' inventando que Sánchez había matado a su perro (con Real Decreto incluido), hoy te encuentras perlas como esta 👇
Vivo desde hace 20 años en un barrio obrero, con una población de origen latino y africano muy numerosa, en una plaza rodeada de viviendas sociales.
Tengo edad suficiente para haber vivido buena parte de la transición, las crisis de salud pública de la heroína y el SIDA,...
@crucalma@iescolar Manuel, Embajador de la Isla de Perejil.
diplomacia basada en creer que la geopolítica mundial se rige por la testosterona y las películas de acción, ignorando la realidad de los tratados y la diplomacia internacional.
Que la cabra de Perejil te guarde muchos años de gloria
¿Falta conciencia social? Es muy fácil indignarse con la corrupción de arriba mientras justificamos nuestras trampas diarias. Nos duele que nos retraten la falta de ética propia porque preferimos el autoengaño. Si no hay autocrítica en la base, exigir honestidad es una farsa
@ErnestoEkaizer Hemos normalizado que, aun habiéndolo, se decida que no existe. Triste época cuando lo que debe protegernos se convierte en el arte de archivar lo evidente. Peligroso.
Los soldados de MAR: así es el equipo comunicativo del millón de euros de Ayuso.
Asesores, personal de gabinete, secretaría, letrados y una maquinaria de prensa cuya dimensión económica vuelve a quedar bajo el foco tras la compra del ático via @El_Plural https://t.co/Eh2UaA87sm
@RojoNoNiNa@El_Plural La verdad es farragosa y exige el esfuerzo de pensar, mientras que el odio empaquetado entra como un tiro, les renta ese gasto, saben moverse en la mentira.