—Disculpa, estuve algo ocupado con unos favores que debía a la corona.
Comentó con total tranquilidad, tomando asiento al frente de la maga albina. Ojos dorados apenas asomaban desde el matorral que era su capa, como dos brasas ardientes en la sombra.
—Para qué me necesitas?
— Es bastante descortés dejar esperando a una dama. — Levanto la vista hacía su dirección. Después del bochorno que paso al no haberlo identificado inmediatamente se ha vuelto más cuidadosa con los detalles.
< directo a los ojos.
—Sus ritos y costumbres buscan alejar al hombre de la comodidad citadina, alejarlo de las debilidades que ofrece la automatización.
No le sería problema al urso, pues una de las condiciones del pacto era el repartir el conocimiento sobre el dios de las tormentas.
—Valhir es un dios de donde vengo, él es la tormenta y el salvajismo, el apego hacia la naturaleza silvestre.
Comentó con comodidad, mirándole >
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Escuchó en silencio, socavando en el pozo de su sabiduría. Sin embargo, no encontró nada. —— Es la primera vez que escucho esos nombres. Debes de venir desde muy lejos. —— Asume. —— ¿No os importaría darme el beneficio de saber más? ——
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El bosque reclamaba ayuda.
Bueno, en realidad fue el rosedal de una vieja amiga que no quisiera ver furiosa...
Ya puede verlo llegar, adornado con una capa de hojas que lo confunde con el ambiente.
((@TrveSvgry))
Está sentada sobre una roca esperándolo desde hace varias horas. ¿Cuando se supone que va a terminar su turno? Siempre que lleva días allí.
—Ja! He masticado acero noxiano, sabe exactamente igual que las carnes a la plancha de aquella taberna.
Señala con la cabeza el mencionado sitio, enseñándole sus prominentes colmillos de oso.
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〝Bajale un poco a esos humos, chavalito... no querrás que la Rosa del Desierto pruebe cómo de afilada esta su espada.〞De forma recíproca, ella bromea en forma de amenaza, algo "noxiana" de su parte.
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—Nunca estuvo bien, pero me alegra que mi vida aquí sea un poco más apacible.
Agitó la cabeza, tronandose la espalda entera antes de acomodarse.
—La periferia es curiosa.
⸻ Pues eso no está bien ¿Sabes?
Mencionó con una ceja arqueada. Aún le costaba creer que fuesen ciertas esas anécdotas, no porque el fuese un mentiroso, pero no podía concebir que alguien tan bueno haya tenido una vida miserable.
⸻ Ya no tienes que vivir así.
Pude escalar Targon.
Pude ir a las Montañas Sagradas de Volibear a pie.
Pude trepar las Montañas Wyrmback.
No me asustan los centímetros de diferencia.
—Los humanos son expertos en la mentira y en la desconfianza, si.
Comentó con una ligera corrección, asomando entero desde los arbustos.
—Tú no hueles como una...
Lenta y desconfiada, saldrá de su escondite, sin perder de vista al contrario.
— Los humanos sois expertos en la mentira, disculpa si no te creo.—
No se fía del todo, aunque dejará ver sus orejas.
Podrían ambos salir a la luz entonces, pues Miska ya e encontraba saliendo de su escondite.
—Tranquila, no vengo por tu carne o tu vida, si eso te preocupa.
Comentó con una sonrisa, estirando sus hombros hacia atrás.