— Es bastante descortés dejar esperando a una dama. — Levanto la vista hacía su dirección. Después del bochorno que paso al no haberlo identificado inmediatamente se ha vuelto más cuidadosa con los detalles.
El bosque reclamaba ayuda.
Bueno, en realidad fue el rosedal de una vieja amiga que no quisiera ver furiosa...
Ya puede verlo llegar, adornado con una capa de hojas que lo confunde con el ambiente.
línea recta severa.
— Por supuesto que vives solo, no existe quien pueda aguántate más de un par de horas. — Estaba siendo infantil, sí. Pero Iruma había tocado un punto sensible antes, debía devolverselo de algún modo.
Una sonrisa se curvo en sus labios al tiempo que asentía con la cabeza, y después levantaba la frente orgullosa de su alumna (Y también, en menor medida, del reconocimiento del zorro) después coloco una mano a cada lado de su cadera, pasando de la curvatura alegre a una
— No lo dudo, el joven se ve bastante fuerte, hasta yo tendría problemas contra él. Y la joven hechicera . . . Su aura es muy tenue, prácticamente no puedo detectarla, pero algo me dice que eso se lo enseñaste tú ¿No?
Y si es aprendiz de Frieren misma . . . Debe ser una +
((@TrveSvgry))
Está sentada sobre una roca esperándolo desde hace varias horas. ¿Cuando se supone que va a terminar su turno? Siempre que lleva días allí.
Ha levantado la cabeza, fulminando con la mirada al hombre antes de desviar los ojos hacia cualquier otro lugar.
— Es demasiado pronto como para que menosprecies de esa manera a mi nuevo equipo. A pesar de su juventud son héroes bastante capaces.
Iruma volteó a verla, curioso, y más aún cuando vió cómo las orejas de Frieren se pusieron rojas ¿Es que acaso oculta algo?
— ¿De verdad? Vaya, se ve que entonces solo te gusta viajar a terreno peligroso y poner en peligro a dos jóvenes.
Vista volvió a las verduras, +
Se ha puesto de pie, recorriendo a su alrededor tratando de calmar su propia mente. Confiaba en ellos, pero eso no quitaba el hecho de que eran humanos frágiles.
Y ella misma se había vuelto más suave.
El simple pensamiento de llegar a perdemos también a ellos
— Pues pídeselo. — Respondió desde su lugar, sin siquiera levantar la mirada hacia él. Pero no tardó demasiado en que Fern comenzará a jalarla para que se moviera un poco. Esa niña... Había sido educada para ser servicial desde su infancia más tierna. Algo de lo que solía sacar
— Curry será entonces.
Volteó a verla de reojo, sigue igual de vaga que hace años, ni siquiera se acercó a la cocina.
— ¿Por qué no le dices al chico del hacha que vaya a buscar algo de madera? Ya hay troncos listos para cortar afuera.
Después de todo, aunque pueda hacer +
provecho pero justo ahora le jugaba en contra.
Se ha levantado de mala gana, enviando a los jóvenes a buscar algo de la leña de la que había hablado antes de girarse de vuelta hacia el zorro.
— No tengo motivos particulares está vez. — Desvía la mirada, sintiendo como la