El que puede estar un fin de semana en su casa tranquilo sin hacer demasiado ya ha ganado. El que puede quedarse durmiendo, leyendo, escuchando música o mirando alguna serie sin aburrirse ni sentirse vacío, sin salir corriendo a buscar estímulos, es el que lo ha entendido todo.
Si Flick hubiera estado entre 2016-2020 habría sacado a Rakitic en 2017, sustituido a Suárez y Ter Stegen tras Roma y Pique, Busquets y Alba no habrían pasado del 2019.
La meritocracia que tanto queríais está de vuelta, ahora no quiero lloros.