hay influecers acá en Paraguay, que están tirando comentarios o promoviendo lo del tradwife, y yo les digo una cosa, son unas ridículas. ¿Porque promover algo así, en vez de hablar sobre nuestros derechos? porque debemos de estar en la casa sirviendo o
Lamentablemente, hay paraguayas y paraguayos que piensan como la senadora Celeste Amarilla o la locutora Carmiña Masi. Creen que el racismo, la xenofobia y la aporofobia “están bien”, que son una muestra de “libertad de expresión” y que merecen ser defendidos. Pero no todo el Paraguay piensa como esta gente.
No todos compartimos esa visión troglodita y oscurantista que tanto dañó a un país pobre como este. Muchos queremos que Paraguay se eduque de manera científica y laica, y condenamos el maltrato y la postergación de los pueblos indígenas y del campesinado.
Muchos denunciamos y comunicamos sobre el maltrato a la mujer, la LGBTIfobia y la violencia contra la niñez y la adolescencia.
Muchos paraguayos no formamos parte de la barra brava del subdesarrollo ni de los representantes de la desinformación y la posverdad.
Por eso, no podemos normalizar los discursos de odio construidos desde la ignorancia sistémica; apelamos a la racionalidad, al respeto por la dignidad y a la libertad.
La tipa se sacó los insultos más nazis que había en la galera y nos hizo quedar pésimo diplomáticamente pero ñandeko hay que defenderle porque es mujer y porque un francés fue mbore con Gill jajaja mamita querida somos un episodio de South Park
Dejen de decir que en Paraguay no existe discriminación cuando todos los días vemos casos gravísimos de ataques a pueblos originarios, disidencias sexuales, mujeres y ni hablar del clasismo .
Para cambiar hay que reconocer y ese paso todavía no fue dado.
En cada país de Latinoamérica pensamos que tenemos al político más estúpido, hasta que nos asomamos a mirar a los de nuestros vecinos y vemos que la competencia está dura. Pero creo que Paraguay con esta va ganando.
Hasta Orlando Gill, el que más derecho tiene a picharse después de que Mbappé no le pasó la mano, dijo que todo bien.
Y gente que ni jugó el partido sale a defender que a alguien por negro le cambien la nacionalidad y le hablen de cocos y monos.
Más Orlando, menos Celeste.
Celeste Amarilla es una desgracia para la política paraguaya. Representante del sector más clasista, racista y reaccionario de la chuchicracia asuncena. Su relevancia política solo se explica por el extravío opositor de abandonar al pueblo y abrazar a una oligarquía decadente.
No hay excusa para el racismo.
Tampoco para la hipocresía.
Celeste Amarilla DEBE pedir disculpas.
Varios de los hoy "indignados" se oponen a aprobar una ley contra TODA forma de discriminación.
La coherencia también se vota. La doble moral discrimina.
El paraguayo ES racista
El paraguayo ES transfobico
El paraguayo ES homofobico
El paraguayo ES xenofobico
No hay que ser muy inteligente para darse cuenta, y depende de uno reconocer sus actitudes y mejorar. No negar lo obvio y ocultarse detrás de la excusa barata del humor.