Monogamia, unos mates amargos y dos copas de vino. Sumale mimos, escapadas de finde, hablar hasta por los codos y sentir intensamente. No pido nada y pido todo. En esa
He visto hombres hacer cosas increíbles por las mujeres de sus sueños. Aunque no tenga nada en el bolsillo, créeme que el hombre enamorado movería cielo, mar y tierra para construirle un castillo a su reina. Pero cuando no eres la indicada, las ganas faltan y las excusas sobran.
A veces no me gusta ser tan sensible, pero luego recuerdo que esa sensibilidad me ha ayudado a formar mis valores.
Jamás haría algo con la intención de lastimar a otros. Mi corazón es noble, y agradezco tanto a Dios por eso.
Exclusiva, porque yo jamás permitiría que el hombre que esté a mi lado fuese la burla de otro que piense que está a su nivel. No importa qué tan ocupado esté, ni qué discusiones tengamos, siempre habra respeto y lealtad en su ausencia. Eso define el tipo de mujer que soy.